Guanajuato, Gto.- La crisis de bajos precios que enfrentan los productores agrícolas de Guanajuato y el Bajío ha destapado otras problemáticas que se enfrentan como el desperdicio de comida. El caso de un campo de sandías se ha hecho viral al darse a conocer que este perdería 4 hectáreas de produccción debido a que intermediarios buscaban pagarle solo un peso por pieza.
El Ingeniero Agrónomo Zootecnista e influencer, Fernando Ramírez, se ha dedicado en su cuenta a exponer las difícultades que enfrentan los agricultores de Guanajuato y la zona debido a los bajos precios que existen actualmente para sus cosechas. Fue él quien acudió al Rancho El Refugio en La Aldea, Silao para ver esta problemática.
En sus redes ya había hablado de los bajos precios que enfrentan los productores del campo en diferentes cultivos, pero en esta ocasión llamó a la gente a voltear hacia la sandía que pese a que se vende en fruterías o supermercados de 11 hasta más de 20 pesos el kilo, pero que a los productores se les ofrece apenas 1 peso por cada sandía.

Este precio tan absurdo ha hecho que productores pierdan hectáreas enteras de producción ya que con esos precios no alcanzan ni a reponer costos.
El influencer llamó la atención a cómo esto produce desperdicio de alimentos ya que los productores prefieren abandonar sus cosechas que seguir perdiendo o regalar todo su trabajo.
Una red de apoyo formada en redes
Los propios usuarios fueron los que buscaron apoyar al productor que Fernando Ramírez menciona. Comprando diferente cantidad de producto buscando salvar las hectáreas que ya están produciendo.
El creador de contenido que busca compartir información sobre el campo a menudo busca generar consciencia y responder preguntas sobre la realidad que viven los productores agrícolas en México.
Ya anteriormente había hablado del cilantro floreado, el cual obtuvo después de abandonar un campo de cilantro por los bajos precios, pero que al haber florecido se convierte en un ingrediente de lujo, que duplica su valor, pero que es considerablemente más difícil de poner en el mercado pues la gente comunmente no lo acostumbra y son restaurantes o gente conocedora la que lo busca y está dispuesta a pagar por este producto.
