Irapuato, Gto.- La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Irapuato reconoció que existen líneas de investigación abiertas ante el posible reclutamiento de menores de edad por parte del crimen organizado, luego de que se han presentado hechos delictivos en los que se han visto involucrados jóvenes.
La titular de la dependencia, María del Consuelo Cruz Galindo, informó que este fenómeno forma parte de las investigaciones actuales, subrayando la importancia de atender de manera prioritaria a la población juvenil.
“Estamos hablando de muchas líneas de investigación que traemos; una de ellas es esa. Atender a nuestra población juvenil es muy importante. Todas estas líneas se trabajan en las mesas de investigación que estamos realizando con la SEDENA”, señaló.
La funcionaria reconoció que el consumo de drogas y las adicciones dentro de las escuelas es una realidad, por lo que se han comenzado a implementar acciones enfocadas en disminuir este problema desde la prevención.
“Hemos detectado que en muchas escuelas ya hay consumo y adicciones. Tenemos que trabajar desde la prevención del delito y de la violencia, y trabajar con las familias. Necesitamos que nos abran las puertas de las escuelas y debemos atender a nuestros niños y jóvenes”, mencionó.

Aunque aclaró que no puede confirmar ni detallar a fondo las líneas de investigación por tratarse de temas delicados, indicó que las estrategias parten del reconocimiento de que jóvenes desde los 13 años ya enfrentan problemáticas relacionadas con el consumo de sustancias.
En este contexto, explicó que los operativos implementados en planteles educativos no responden a un hecho aislado, sino que forman parte de una estrategia permanente.
“Estos operativos en escuelas forman, forma parte de una estrategia permanente, en la que participan Tránsito, Policía, Protección Civil y otras áreas, principalmente durante los horarios de entrada y salida de los estudiantes”, afirmó.
Finalmente, la secretaria aclaró que el enfoque no está en señalar colonias como focos rojos, sino en intervenir de manera temprana en los espacios donde aún es posible prevenir conductas de riesgo.
“La prevención empieza en casa, pero también necesitamos llegar a las escuelas y a los padres de familia. Ahí todavía podemos trabajar con los jóvenes, fortalecer valores y evitar que caigan en conductas de riesgo”, concluyó.
