De acuerdo con información difundida por la emisora estatal IRIB, la aeronave fue alcanzada por sistemas de defensa aérea del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
¿Cómo fue el ataque?

Tras el derribo, un helicóptero estadounidense que participaba en la búsqueda de la tripulación también fue alcanzado por un misil, según los reportes iniciales.
Medios como The Wall Street Journal confirmaron, con base en fuentes oficiales, que uno de los dos tripulantes del avión fue rescatado, mientras que el segundo permanece desaparecido.
¿Qué tipo de aeronave fue derribada?
Funcionarios estadounidenses indicaron a The New York Times que el avión siniestrado era un F-15E, con una tripulación de dos personas.
Este modelo, aunque más ágil que bombarderos como el B-52, fue alcanzado en medio de un contexto donde previamente se había asegurado que las defensas aéreas iraníes estaban debilitadas.
El incidente ocurre en medio de un escenario de creciente violencia en Medio Oriente, con enfrentamientos que involucran a actores como Hezbolá e Israel.
En los últimos días, el presidente Donald Trump ha lanzado amenazas contra Irán, incluyendo la posibilidad de ataques a gran escala.

Balance de víctimas y daños
Diversas fuentes reportan cifras elevadas de víctimas en la región:
- Más de mil 600 civiles muertos en Irán, incluidos menores
- Al menos mil 300 fallecidos en Líbano
- Decenas de víctimas en países del Golfo
- 17 muertos en Israel
- 13 militares estadounidenses fallecidos y cientos de heridos
Además, se han reportado ataques a infraestructura energética en varios países, incluidos daños a instalaciones en Kuwait y Emiratos Árabes Unidos.
Según The New York Times, los ataques a refinerías, buques petroleros y otras infraestructuras han intensificado la crisis energética, especialmente tras el bloqueo del Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte de petróleo a nivel mundial.
Expertos advierten que este tipo de acciones podría constituir violaciones al derecho internacional.
Medios estadounidenses destacan que este sería el primer avión de combate de Estados Unidos derribado dentro de territorio iraní desde el inicio de las hostilidades recientes, lo que marca un punto crítico en el conflicto.
