Javier, platicó a Correo, que tiene seis años de despachador, para él ha sido el mejor trabajo “Antes trabaja en una empresa, pero me resultó un poco aburrido, aquí es muy movido el día y platicó con la gente que llega, que llega de todo, gente muy seria o muy animada” dijo Javier.

Javier Jiménez se dice contento a pesar de estar trabajando
“Me siento contento, tener trabajo es buena fortuna, a lo mejor no nos dan el día, pero la intención es saber que nos esperan en casa” señaló.
Javier indicó que en el Día del Padre, le gusta ir a visitar a su papá junto a sus dos hijos “Saliendo de aquí voy por mis dos hijos y me los llevó a ver a mi papá, ya es tradición y comemos con él” relata mientras atiende a un cliente.
Así como Javier Jiménez, hay infinidad de hombres que deben trabajar para llevar el sustento al hogar, deben trabajar porque así lo marca su contrato, el mole y el arroz deben esperar, tal vez para más tarde u otro día, pero al menos para Javier, celebrará el día como lo imaginó.
