Jerécuaro, Guanajuato.- En un conmovedor acto de amor y recuerdo, la comunidad de Jerécuaro se unió entre llanto y música de mariachi para dar el último adiós a Eduardo Olvera García, presidente del DIF Municipal.
Su vida fue truncada el pasado viernes tras un ataque armado en un botanero conocido como El Sabino, ubicado sobre la carretera Jerécuaro-Coroneo, donde también perdieron la vida otras dos personas y dos más resultaron heridas.
La despedida comenzó con una misa de cuerpo presente
La despedida comenzó con una misa de cuerpo presente en la parroquia de San Miguel Arcángel, donde amigos, familiares y ciudadanos se congregaron para rendir homenaje a un hombre que dedicó su vida al servicio de su comunidad.
A partir de las 13:00 horas, el ambiente se llenó de recuerdos y anécdotas que reflejaban el impacto positivo que Eduardo tuvo en la vida de quienes lo rodeaban.

Durante la ceremonia, las lágrimas se mezclaron con la música de mariachi, que resonaba en el aire como un símbolo de celebración y tristeza.
Cada nota recordaba la alegría que Eduardo llevó a muchas vidas, desde su labor en el DIF hasta su compromiso con el bienestar de los más vulnerables.

El cortejo fúnebre, compuesto por amigos, familiares y vecinos, recorrió las calles de Jerécuaro, donde el amor y el respeto por Eduardo se hicieron palpables.
La comunidad, unida en su dolor, se detuvo para rendir homenaje a un líder que siempre mostró disposición para ayudar y servir.
La tragedia que ha marcado a esta localidad resalta la urgencia de reflexionar sobre la violencia que afecta a muchas comunidades.
Sin embargo, en medio del duelo, la comunidad de Jerécuaro ha encontrado fuerza en la memoria de Eduardo Olvera García, quien será recordado no solo por su labor, sino también por su humanidad y dedicación.

Su legado perdurará en cada vida que tocó y en cada sonrisa que ayudó a crear.
