Ciudad de México, México.- La Niña, el fenómeno climático que suele alterar patrones atmosféricos en todo el planeta, tuvo una aparición fugaz y atípica este año.

Aunque la atmósfera comenzó a presentar señales de su llegada desde el otoño de 2024, no fue sino hasta finales de año cuando las temperaturas oceánicas tropicales descendieron lo suficiente como para confirmarla.

La fase neutra actual podría extenderse hasta el otoño y traer una temporada de huracanes intensa y temperaturas más altas de lo normal (Foto: twitter)

Sin embargo, el fenómeno solo persistió unos cuantos meses y ahora ha desaparecido, dejando paso a una fase neutra.

De acuerdo con un nuevo informe de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés), actualmente ni La Niña ni su contraparte El Niño están activos, lo que ha dado inicio a una etapa de condiciones neutrales. Se espera que esta fase persista durante la primavera y el verano, e incluso hasta principios del otoño boreal.

Aunque la influencia directa de La Niña ya no esté presente, sus efectos podrían seguirse sintiendo.

“Sus huellas atmosféricas pueden perdurar, aunque es difícil medir cuánto tiempo y con qué intensidad”, explicó Michelle L’Heureux, climatóloga del Centro de Predicción Climática de la NOAA.

¿Qué podemos esperar para la temporada de huracanes?

La fase neutra actual podría extenderse hasta el otoño y traer una temporada de huracanes intensa y temperaturas más altas de lo normal (Foto: twitter)

Uno de los impactos más observados de estos patrones climáticos se da en el comportamiento de los huracanes.

Por lo general, La Niña impulsa una temporada más activa en el Atlántico, mientras que El Niño tiende a suprimirla. Pero sin ninguno de estos fenómenos presentes, los meteorólogos enfrentan un panorama más incierto.

Aun así, otros factores están en juego. Los océanos siguen registrando temperaturas anormalmente altas debido al calentamiento global provocado por las emisiones de gases contaminantes.

Esto podría alimentar una temporada de huracanes particularmente intensa, como ocurrió en 2023, cuando 18 ciclones tropicales con nombre fueron registrados, incluyendo 11 huracanes y varios impactos directos en Estados Unidos.

Temperaturas por encima del promedio

El calor también será protagonista. Los pronósticos del Centro de Predicción Climática apuntan a temperaturas superiores al promedio en casi todo Estados Unidos durante el resto de la primavera y el verano, con excepción del noroeste del Pacífico y algunas zonas del norte del país. Este patrón de calor podría abarcar todo el territorio continental durante los próximos meses.

La fase neutra actual podría extenderse hasta el otoño y traer una temporada de huracanes intensa y temperaturas más altas de lo normal (Foto: twitter)

La combinación de temperaturas elevadas, sequía en varias regiones y la ausencia de una guía clara de La Niña o El Niño complica los pronósticos a mediano plazo. Sin embargo, los expertos ya advierten que el calor extremo será una constante.

“El calentamiento global continúa intensificándose, y estamos viendo cómo eso convierte los eventos extremos en algo más frecuente”, señaló L’Heureux. “Esto no solo impacta las temperaturas, sino también la intensidad y duración de las sequías y olas de calor”.

Un clima cada vez más impredecible

Con los océanos almacenando alrededor del 90% del exceso de calor generado por la actividad humana, la lenta disipación de estas temperaturas significa que incluso sin un evento activo de El Niño o La Niña, los efectos del cambio climático seguirán marcando el ritmo del clima mundial.