Ciudad de México, México.- El todavía director general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Marx Arriaga Navarro, aseguró que no reconoce su destitución al no haber recibido un documento oficial que formalice su salida del cargo.

Aunque este viernes 13 de febrero trascendió su remoción, el funcionario sostuvo que continuará en funciones hasta que se le notifique conforme a la ley laboral vigente.

Marx Arriaga afirma que no ha recibido notificación oficial de la SEP y defiende la Nueva Escuela Mexicana tras su presunto despido (Foto: Twitter)

A través de redes sociales, Arriaga difundió un mensaje en el que convocó a una “Protesta con Propuesta” desde las oficinas de la Dirección General de Materiales Educativos (DGME), ubicadas en Avenida Universidad. En su publicación llamó a defender lo que considera los principios rectores de su gestión.

Denuncia intento de desalojo

Marx Arriaga afirma que no ha recibido notificación oficial de la SEP y defiende la Nueva Escuela Mexicana tras su presunto despido (Foto: Twitter)

En un video difundido en plataformas digitales, el funcionario afirmó que elementos policiales intentaron retirarlo de las instalaciones. Señaló que se trató de un intento de desalojo sin respaldo legal.

“Hasta que no me entreguen un documento conforme a las leyes laborales, sigo en el puesto”, declaró.

Arriaga subrayó que su postura no responde a un interés personal por mantener el cargo, sino a la defensa de los 107 libros de texto elaborados bajo el modelo de la Nueva Escuela Mexicana.

Acusa presiones para modificar libros

Marx Arriaga afirma que no ha recibido notificación oficial de la SEP y defiende la Nueva Escuela Mexicana tras su presunto despido (Foto: Twitter)

El funcionario afirmó que anticipaba su salida debido a presiones constantes para realizar cambios en los Libros de Texto Gratuitos. Según dijo, dichas instrucciones provenían de su superior jerárquica, Noemí Juárez Pérez, subsecretaria de Educación Básica.

De acuerdo con su versión, existía una estrategia administrativa y legal para forzar modificaciones en los materiales educativos.

Hasta el momento, la SEP no ha emitido un posicionamiento oficial sobre las declaraciones del funcionario ni ha detallado los motivos formales de su destitución.

El conflicto ocurre en un contexto de tensiones internas dentro de la dependencia y de debate público en torno al contenido de los libros de texto y el rumbo de la política educativa federal.