Miles de acambarenses reciben por primera vez al Señor de Araró en la Plaza de la Soledad

Acámbaro, Guanajuato .— Con muestras de fe, esperanza y profunda devoción, miles de acambarenses salieron a las calles para recibir por primera ocasión en la ciudad la visita del Señor de Araró, una imagen peregrina que llegó la tarde del viernes a la Plaza de la Soledad, convirtiendo el centro de Acámbaro en un punto de encuentro para familias enteras que acudieron para pedir por la salud de sus seres queridos, agradecer favores recibidos o elevar alguna petición especial.

Miles de acambarenses reciben por primera vez al Señor de Araró en la Plaza de la Soledad
Miles de acambarenses reciben por primera vez al Señor de Araró en la Plaza de la Soledad

La primera visita del Señor de Araró a Acámbaro

Desde pasadas las 4:00 de la tarde comenzaron a llegar los primeros grupos de personas a los alrededores de la Plaza de la Soledad. Poco a poco, las calles y banquetas fueron ocupándose hasta formar una multitud que esperaba con expectación el momento en que la imagen hiciera su arribo. Adultos mayores, mujeres, hombres, niños y familias completas se dieron cita para presenciar un acontecimiento que, por tratarse de la primera visita del Señor de Araró a Acámbaro, generó una respuesta multitudinaria entre la población.

Fue alrededor de las 5:00 de la tarde cuando la imagen peregrina llegó a la Plaza de la Soledad. El ambiente cambió de inmediato y las expresiones de alegría y devoción se hicieron presentes entre quienes esperaban su llegada. Con salva de cohetes y repique de campanas fue recibido. Para muchos de los asistentes no se trataba solamente de presenciar el paso de una imagen religiosa, sino de tener la oportunidad de acercarse y presentar de manera personal una petición, un agradecimiento o una oración.

Miles de acambarenses reciben por primera vez al Señor de Araró en la Plaza de la Soledad
Miles de acambarenses reciben por primera vez al Señor de Araró en la Plaza de la Soledad

Durante el recorrido, algunas personas lograron acercarse a la vitrina en la que era transportada la imagen peregrina del Señor de Araró. Frente a ella, hubo quienes, con lágrimas en los ojos, elevaron sus plegarias y solicitaron un milagro para ellos o para algún familiar.

La escena se repitió en distintos puntos del recorrido. Personas que aguardaban entre la multitud buscaban tocar la vitrina, acercar las manos o simplemente permanecer unos instantes frente a la imagen mientras realizaban una oración en silencio.

Miles de acambarenses reciben por primera vez al Señor de Araró en la Plaza de la Soledad
Miles de acambarenses reciben por primera vez al Señor de Araró en la Plaza de la Soledad

La presencia de familias completas fue una de las postales que dejó esta jornada de fe. Padres de familia acudieron acompañados de sus hijos, mientras adultos mayores, algunos de ellos con dificultad para caminar, esperaron pacientemente el paso de la imagen para poder verla de cerca.

A lo largo de la calle Hidalgo, los espacios disponibles prácticamente quedaron ocupados por los cientos de personas que se concentraron para acompañar el recorrido.

Miles de acambarenses reciben por primera vez al Señor de Araró en la Plaza de la Soledad
Miles de acambarenses reciben por primera vez al Señor de Araró en la Plaza de la Soledad

Los llamados de “¡Viva el Señor de Araró!” se escucharon entre la multitud, mientras la imagen avanzaba escoltada por hombres encargados de cargar la vitrina. El recorrido estuvo marcado por muestras constantes de devoción. A cada paso, las personas buscaban captar el momento con sus teléfonos celulares, mientras otras permanecían con las manos juntas, rezando o simplemente observando en silencio el paso de la imagen.

La llegada del Señor de Araró representó para numerosos acambarenses un momento esperado, particularmente por quienes durante años han mantenido una tradición de fe y devoción hacia esta imagen y que ahora tuvieron la oportunidad de recibirla directamente en la ciudad. La multitud se extendió por distintos puntos de la ruta, generando una escena poco habitual en las calles del centro de Acámbaro.

Miles de acambarenses reciben por primera vez al Señor de Araró en la Plaza de la Soledad
Miles de acambarenses reciben por primera vez al Señor de Araró en la Plaza de la Soledad

Conforme avanzaba la imagen, más personas se incorporaban al recorrido o buscaban un sitio desde donde pudieran observarla. El trayecto continuó por la calle Hidalgo hasta dirigirse al Santuario Mariano, donde otro grupo de fieles ya esperaba la llegada del Señor de Araró.

La concentración no terminó con el arribo de la imagen a este recinto religioso. En el Santuario Mariano permanecieron numerosas personas que aguardaban para recibirla y participar en los actos de fe programados con motivo de su visita.

Para los asistentes, la jornada quedó marcada por la emoción de haber podido estar cerca de la imagen peregrina. Algunos llegaron con peticiones concretas; otros, con fotografías de familiares o simplemente con la intención de agradecer por la vida y la salud.

Entre rezos, aplausos y vivas, el Señor de Araró avanzó por las calles de la ciudad hasta llegar al Santuario Mariano, en una jornada que reunió a miles de personas y que dejó como principal imagen la de un pueblo unido por la fe. Así, la primera visita del Señor de Araró a Acámbaro se convirtió en una manifestación multitudinaria de devoción, donde las calles se transformaron en espacios de oración y encuentro, y donde cada persona buscó, desde su propia fe, un momento para acercarse a la imagen y presentar aquella petición que llevaba consigo.