Acámbaro, Gto. – Integrantes del movimiento social conocido como No al Acueducto permanecieron durante la noche en la glorieta ubicada en las inmediaciones de la Presa Solís, en una acción de vigilancia ciudadana que inició desde la mañana del martes y que continúa hasta este miércoles con el objetivo de impedir el arribo de más maquinaria destinada a los trabajos preliminares de la obra hídrica.

El martes la concentración comenzó alrededor de las 11:00 de la mañana, luego de que, a través de grupos de mensajería se alertara sobre la posible llegada de equipo pesado a la zona. Ante ello, habitantes acudieron al punto para verificar la situación y establecer presencia permanente en el lugar.

Desde entonces, hombres y mujeres se organizaron para permanecer en la glorieta durante todo el día y parte de la noche, instalando improvisados puntos de resguardo y turnándose para mantener vigilancia constante en los accesos.

La intención, señalaron, es evitar que continúe el ingreso de maquinaria que dé inicio formal a la construcción del acueducto, proyecto que busca conducir agua hacia otros municipios del estado.

Los inconformes reiteran que su principal preocupación es la posible afectación a la disponibilidad del recurso hídrico en la región, así como el impacto ambiental y social que pudiera derivarse de la obra.

Por ello, sostienen que su presencia en el sitio es pacífica y tiene como único fin vigilar que no se introduzcan más unidades de trabajo pesado.

Durante la jornada del martes, personal relacionado con la obra dialogó con algunos de los presentes y, según refieren los manifestantes, se acordó que la maquinaria que ya se encontraba en el área sería retirada de manera paulatina. De hecho, una de las máquinas fue retirada ese mismo día, lo que consideraron un avance en sus demandas.

Sin embargo, los integrantes del movimiento indicaron que mantendrán la vigilancia hasta constatar que el resto del equipo sea retirado completamente y que no se intente reanudar actividades sin previo aviso o sin un proceso de diálogo abierto con la ciudadanía.

La noche transcurrió sin incidentes mayores. Los asistentes permanecieron en el sitio resguardándose del frío, compartiendo alimentos y organizándose por turnos para no dejar desprotegido ningún acceso. Para la mañana de este miércoles, el grupo continuaba en la glorieta, atento a cualquier movimiento inusual de transporte pesado.