Muere ‘El R5’: ¿qué pasará ahora con el Cártel de Los Reyes y la disputa por Michoacán?

Ciudad de México México.- La muerte de Luis Enrique Barragán Chávez, alias ‘El Güicho’ o ‘El R5’, abre una nueva etapa para el Cártel de Los Reyes y podría provocar movimientos dentro de la estructura criminal que opera en el occidente de Michoacán.

Barragán Chávez fue abatido el lunes 31 de agosto durante un operativo de fuerzas federales y estatales en la ranchería Rodeo del Pinal, en Tocumbo. De acuerdo con la información proporcionada por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, el presunto líder criminal murió junto con otro integrante del grupo después de que los sospechosos atacaran a elementos de seguridad.

La operación contó con la participación de la Sedena, la Guardia Nacional, la Fiscalía General del Estado y la Policía de Michoacán.

Más allá de la captura o abatimiento de uno de los principales objetivos de las autoridades, la pregunta ahora es qué ocurrirá con la organización que encabezaba y con la disputa territorial que mantiene con otros grupos criminales.

Una vacante de poder en el Cártel de Los Reyes

La principal consecuencia inmediata de la muerte de ‘El R5’ será el reacomodo de la estructura del Cártel de Los Reyes.

Barragán Chávez había ganado relevancia dentro del grupo después de la captura de Alfonso Fernández Magallón, ‘La Quiringua’, ocurrida a principios de agosto. Su ascenso convirtió a ‘El R5’ en uno de los principales referentes de la organización.

Ahora, su ausencia deja abierta una disputa interna por el control de la estructura criminal.

Aunque todavía no existe información oficial que permita determinar quién podría asumir el liderazgo, los antecedentes de organizaciones criminales en Michoacán muestran que la detención o muerte de un jefe puede generar reacomodos, fragmentaciones o disputas entre operadores.

Por ello, uno de los principales focos de atención para las autoridades será identificar si el Cártel de Los Reyes mantiene una estructura unificada o si comienzan a surgir grupos que busquen controlar determinadas zonas.

¿Podría aumentar la violencia en Michoacán?

Otro escenario que las autoridades deberán vigilar es una posible reacción de la organización.

La desaparición de un dirigente no necesariamente significa el debilitamiento inmediato de un grupo criminal. También puede generar una lucha por el territorio, particularmente cuando existen organizaciones rivales que buscan aprovechar el vacío de poder.

En este caso, uno de los principales factores es la confrontación entre Cárteles Unidos y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

El Cártel de Los Reyes es considerado una facción de Cárteles Unidos, alianza criminal que surgió en Michoacán para hacer frente a la expansión del CJNG.

Por ello, cualquier cambio en la estructura del grupo podría tener consecuencias en los municipios donde mantiene presencia.

Los municipios que estarán bajo mayor vigilancia

El occidente de Michoacán será una de las zonas clave después de la muerte de ‘El R5’.

El Cártel de Los Reyes ha sido identificado con presencia en municipios como Los Reyes, Peribán, Tingüindín, Tocumbo y Cotija, una región estratégica tanto por su ubicación como por su actividad económica.

Tocumbo cobra especial relevancia debido a que fue precisamente en este municipio donde ocurrió el operativo que terminó con la muerte de Barragán Chávez.

En los próximos días, las autoridades podrían incrementar los patrullajes y operativos en puntos considerados estratégicos para evitar que otros grupos intenten ocupar espacios dejados por la organización.

¿Qué puede pasar con los productores de aguacate?

Uno de los temas que también estará bajo la lupa es la situación de la industria aguacatera de Michoacán.

La región donde opera el Cártel de Los Reyes concentra una importante actividad relacionada con la producción, empaque y transporte de aguacate. En los últimos meses, productores y otros integrantes de la cadena han denunciado problemas de extorsión.

Por ello, un eventual debilitamiento del grupo podría traducirse en una reducción de las presiones sobre algunos sectores; sin embargo, también existe el riesgo de que otras organizaciones intenten ocupar ese mercado criminal.

La evolución de los casos de extorsión será, por tanto, uno de los indicadores para determinar si la caída de ‘El R5’ tiene un efecto real sobre la seguridad de la zona.