Irapuato, Guanajuato.- Carlos Olaf Mendiola Segoviano compartió la experiencia de sus dos hijas dentro del Bachillerato Bivalente Militarizado y aseguró que la formación académica y disciplinaria impactó de manera positiva en su desarrollo
Carlos Olaf Mendiola Segoviano recomendó el Bachillerato Bivalente Militarizado como una opción educativa para las familias que buscan una formación académica acompañada de disciplina, valores, civismo y acondicionamiento físico para sus hijos.
Desde su experiencia como padre de familia, destacó que el modelo educativo había generado cambios positivos en la actitud, responsabilidad y madurez de sus dos hijas, quienes cursaron sus estudios dentro de esta institución.
Carlos Mendiola Segoviano señaló que una de sus hijas ya había concluido los tres años de bachillerato, mientras que la menor se encontraba en la recta final de su preparación y le faltaba únicamente un año para terminar sus estudios.
“Hablo desde la experiencia propia con mis dos hijas dentro de esta institución: la mayor ya concluyó con éxito sus tres años de bachillerato y la menor está por terminar, faltándole únicamente un año”, expresó.
La formación no se limitaba únicamente a las materias académicas,
El padre de familia consideró que la principal diferencia del modelo educativo se encontraba en que la formación no se limitaba únicamente a las materias académicas, sino que incorporaba aspectos relacionados con la disciplina diaria, el civismo, los valores éticos y la actividad física.
“Sus métodos de enseñanza destacan por ir más allá de lo teórico: inculcan disciplina diaria, una sólida escala de valores, un verdadero amor a la patria y el impulso constante al deporte”, comentó.
De acuerdo con su experiencia, estos hábitos se reflejaron directamente en la vida cotidiana de sus hijas, particularmente en aspectos como la puntualidad, el respeto, la responsabilidad y la organización personal.
“El reforzamiento constante de hábitos, la puntualidad y el respeto les han servido de base para desenvolverse con firmeza y carácter tanto en el hogar como en sus proyectos futuros”, señaló Carlos Olaf Mendiola Segoviano.
Además de la formación académica, destacó el respaldo que el programa representó para las familias, debido a que los estudiantes recibieron los uniformes correspondientes y el servicio de alimentación dentro del plantel.
Consideró que estos apoyos ayudaron a reducir algunos de los gastos que enfrentaron los padres de familia durante el ciclo escolar, además de permitir que las y los estudiantes permanecieran en un entorno enfocado en su preparación.
“Este apoyo no solo alivia de forma significativa el presupuesto del hogar, sino que garantiza que los jóvenes se concentren al cien por ciento en sus estudios en un entorno seguro, con horario extendido y altamente enfocado en su desarrollo integral”, afirmó.
Carlos Olaf Mendiola Segoviano sostuvo que, a partir de la experiencia de sus hijas, el Bachillerato Bivalente Militarizado se convirtió en una alternativa para las familias que buscaron una preparación técnica acompañada de estructura y formación personal.
Asimismo, consideró que los cambios observados en sus hijas fueron suficientes para recomendar el modelo educativo, al asegurar que la disciplina y los hábitos adquiridos durante el bachillerato podrían acompañarlas también en su vida profesional y personal.
“Es una opción educativa altamente recomendable para cualquier familia que busque un futuro con estructura, valores y herramientas académicas reales”, concluyó.
