Sánchez advirtió que el escenario actual recuerda a la invasión de Irak en 2003, impulsada por la administración de George W. Bush, y alertó sobre las consecuencias que aquel conflicto dejó en términos de inseguridad, terrorismo y crisis económica.
“Europa y España ya han estado aquí antes”, afirmó.
Rechazo a la violencia y llamado a la diplomacia

Aunque expresó su rechazo al régimen iraní y a la represión ejercida por los ayatolás, el mandatario sostuvo que “no se puede responder a una ilegalidad con otra”. En ese sentido, defendió el respeto al derecho internacional y pidió un alto inmediato a las hostilidades, así como una salida diplomática.
La tensión se incrementó luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con posibles represalias comerciales contra España por no autorizar el uso de las bases militares de Rota y Morón para operaciones vinculadas al conflicto. Ante ello, Sánchez respondió que su gobierno no será “cómplice” de una decisión que considera perjudicial a escala global.
Críticas veladas a Washington y Tel Aviv
Sin mencionar directamente a Trump ni al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, Sánchez cuestionó a los líderes que, según dijo, utilizan la guerra como cortina de humo para ocultar fracasos internos.
El jefe del Ejecutivo español sostuvo que la violencia solo genera más inestabilidad, incremento en los precios del petróleo y el gas, y un deterioro en la calidad de vida de la población. Recordó que la guerra de Irak derivó en un aumento del terrorismo y una crisis migratoria que afectó gravemente a Europa.
Evacuación de españoles y medidas económicas

Sánchez informó que el gobierno activó mecanismos de evacuación para los ciudadanos españoles en Oriente Medio, en coordinación con el Ejército y el Servicio Exterior. Reconoció que las operaciones son complejas debido al cierre parcial del espacio aéreo en la región.
Asimismo, adelantó que su gabinete prepara medidas para amortiguar el posible impacto económico del conflicto y trabajará con aliados europeos en una respuesta coordinada dentro de la Unión Europea y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Respaldo a la postura de Trump desde EU

Por su parte, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, respaldó las críticas de Trump hacia España, calificando de “justificada” su frustración por la negativa española a facilitar el uso de bases militares.
Bessent advirtió que cualquier obstáculo que retrase la operación militar pone en riesgo vidas estadounidenses y acusó a España de actuar como un “actor poco cooperativo” dentro de la OTAN.
“No podemos repetir errores del pasado”
Sánchez cerró su intervención reiterando que España está del lado de la legalidad internacional y la paz. Reconoció que su postura podría generar críticas, pero defendió que apostar por la diplomacia no es ingenuidad, sino coherencia histórica.
“El mundo no puede resolver sus problemas a base de bombas”, afirmó, al insistir en que la prioridad debe ser evitar una guerra prolongada con consecuencias imprevisibles para Europa y el resto del mundo.
