Irapuato, Gto.- Entre 180 y 190 de los 4 mil casos de acoso digital, ciber bullying o conductas agresivas de menores de edad que el año pasado detectó la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) en el país, ocurrieron en primarias o secundarias de Guanajuato. El tema que es delicado no se atiende puntualmente ni adecuadamente.
“En Guanajuato realizamos una propuesta donde los padres de familia han estado generando información, tenemos 4 mil registros en todo el país en Guanajuato estamos hablando que son alrededor de 180 a 190 casos, donde los padres de familias han detectado que sus hijos en un 90% son víctimas de acoso por sus propios compañeros, el otro 10% es de padres de familia que reconocieron que tienen un problema con sus hijos de conducta violenta, es algo muy bueno pero lo que hemos visto entre más hay consumo en los niños del celular más son propensos a este tipo de prácticas”, informó Israel Sánchez Martínez, presidente de la UNPF.

En 2025 la Unión registró más de 40 casos de ciber bullying en todo el territorio nacional, que escalaron a conflictos entre menores de edad y grupos de adolescentes que se organizaron para atentar físicamente contra sus compañeros.
“Esto ha provocado que los jóvenes involucren de cierta manera en algunos actos de manera ilícita como golpear a veces hasta organizar pandillas, organizarse para golpear a una persona es preocupante porque los padres de familia no se dan cuenta de lo que escribe los niños bajo el pretexto de que están haciendo tareas o trabajos en equipo”.
Martínez Sánchez compartió que este fenómeno ocurre en todos los estadios, pero se agrava más en Guanajuato, San Luis Potosí, Querétaro, Aguascalientes y Zacatecas, mientras que Tabasco, Estado de México y Puebla son estados donde han podido controlar este problema que afecta a toda la comunidad educativa.

“En donde sí se agrava el problema si es un poco complicado no se estudia analíticamente porque no se han tenido los datos suficientes, pero ya tenemos evidencia que si urgente las autoridades tomen cartas en el asunto”.
El presidente de la UNPF señaló que esta situación no se atiende adecuada ni puntualmente por las instancias oficiales, exhortó la implementación de un sistema o protocolo exclusivo para este tema y sobre todo que proteja a los menores de edad.
“El principal problema es de la Secretaría de Educación porque el uso del celular no se considera una herramienta didáctica, debe existir un sistema preventivo. No es responsabilidad de los maestros. Por eso las autoridades educativas deben trabajar a fondo este tema de violencia de las víctimas que se les proporcione una atención más compleja porque involucra autoridades, maestros, no tienen en general un modelo que integran y solucione el problema de fondo. No solamente es el tema de salud sino las implicaciones que tienen los padres de familia si no acatan este tipo de normas y además sensibilizarlos que el celular solamente es un instrumento de comunicación, no se puede ocupar para otra cosa. Hasta las limitaciones sobre este tipo de tecnologías y sus aplicaciones de las redes, se ha superado el uso de internet”.
