La iniciativa, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, modifica el artículo 123 de la Constitución para establecer un máximo de 40 horas de trabajo a la semana para empleados formales. En la votación general obtuvo 121 sufragios a favor y, en lo particular, 103 votos positivos frente a 15 en contra.

Aunque el aval del Senado representa un avance importante, la reforma todavía no es oficial. Aún debe cumplir varias etapas obligatorias establecidas en el artículo 135 constitucional.
¿Qué sigue para la reforma de 40 horas?

Tras su aprobación en la Cámara Alta, el dictamen pasará a Diputados, donde será analizado por las comisiones de Puntos Constitucionales y de Trabajo y Previsión Social. Posteriormente, deberá discutirse y votarse en el pleno.
De acuerdo con el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, la discusión podría realizarse a finales de febrero. El legislador aseguró que no habrá “fast track” y que se escuchará a distintos sectores antes de tomar una decisión definitiva.
Si los diputados lo aprueban, la minuta se enviará a los 31 congresos estatales, que deberán votar la reforma. Para que avance, se requiere el respaldo de al menos la mitad más uno de las legislaturas locales.
Último paso para que sea oficial

Cuando se alcance la mayoría de avales estatales, el Congreso emitirá la declaratoria de reforma constitucional y el proyecto será enviado al Ejecutivo federal para su promulgación y publicación en el Diario Oficial de la Federación. Sólo entonces la reducción de la jornada laboral entrará formalmente en vigor.
De concretarse, la medida representará uno de los cambios más relevantes en materia laboral de las últimas décadas, al modificar la duración de la semana de trabajo en México.
