Ciudad de México, México.- La liberación de más de tres millones de documentos vinculados al caso del financiero Jeffrey Epstein reactivó la discusión internacional sobre las conexiones entre poder económico, política y redes de abuso sexual. Lo que comenzó como una investigación penal en Estados Unidos se ha convertido en un mapa de relaciones que alcanza a figuras influyentes en distintos países, incluido México.

Periodistas y analistas mexicanos han comenzado a revisar los archivos para identificar los nombres y las estructuras de influencia que aparecen en correos electrónicos, agendas, registros de vuelos y contactos financieros. Entre ellos, Álvaro Delgado, Héctor Alejandro Quintanar y Meme Yamel advirtieron que el expediente no sólo exhibe a personajes aislados, sino que dibuja el funcionamiento de una élite transnacional con vínculos económicos y políticos de larga data.

La desclasificación de millones de documentos revela menciones de expresidentes y empresarios mexicanos en el caso Epstein y sus círculos de influencia (Foto: Twitter)

Para Delgado, el caso supera por mucho la narrativa centrada en celebridades o en figuras como Donald Trump. A su juicio, los documentos muestran la existencia de una red que involucra a empresarios, banqueros, políticos e intelectuales de distintos países que comparten espacios de poder y negocios.

El periodista subrayó que aparecer mencionado en los registros no implica responsabilidad penal automática, pero sí evidencia cercanía o interacción dentro de estos círculos de influencia. Entre los nombres relacionados con México figuran los expresidentes Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo, así como empresarios como Ricardo Salinas Pliego y Carlos Slim, además de figuras del ámbito intelectual como Enrique Krauze y Luis Rubio.

En algunos casos, explicó, las referencias van más allá de eventos sociales y apuntan a relaciones financieras o empresariales. No obstante, insistió en que cada mención debe analizarse con cautela y bajo criterios legales, evitando juicios anticipados.

La desclasificación de millones de documentos revela menciones de expresidentes y empresarios mexicanos en el caso Epstein y sus círculos de influencia (Foto: Twitter)

Desde una perspectiva más estructural, Quintanar propuso observar el fenómeno como parte de la lógica histórica de las élites económicas. A diferencia de Europa, donde la nobleza tuvo raíces feudales, en Estados Unidos —y en grupos que replican ese modelo— el poder surge principalmente del capital. Esta acumulación extrema, dijo, puede derivar en una percepción de impunidad que normaliza abusos y deshumaniza a otras personas.

El académico sostuvo que esta mentalidad encuentra su manifestación más grave en delitos como la explotación sexual de menores, donde las víctimas son tratadas como mercancía por individuos que se sienten por encima de la ley.

Por su parte, la periodista Meme Yamel destacó que los archivos apenas muestran una parte de la operación de estas redes. Según explicó, el engaño y las falsas promesas —como oportunidades en el modelaje o la televisión— fueron métodos recurrentes para captar jóvenes, replicando esquemas de manipulación psicológica y coerción.

Además, relacionó estos mecanismos con otros casos de alto perfil, como la secta NXIVM, organización que también salpicó a figuras políticas y empresariales mexicanas. Para Yamel, la coincidencia de prácticas revela patrones de reclutamiento y control que se repiten en distintos contextos de poder.

La publicación de los documentos ha reavivado cuestionamientos sobre la transparencia y la rendición de cuentas de las élites globales. Aunque muchas menciones no constituyen delitos, el escrutinio público ha puesto sobre la mesa la necesidad de investigar con rigor las redes de influencia que operan detrás de gobiernos, corporaciones y centros de decisión.

El caso Epstein, lejos de cerrarse, continúa revelando la profundidad de los vínculos entre dinero, política y privilegio. Y México, advierten especialistas, no está al margen de ese entramado.