Si te gusta comer camarones, seguramente has notado que, en más de una ocasión, llega hasta tu plato con una tira oscura que regularmente es conocida como ‘vena negra’, ‘vena de arena’ o sencillamente ‘tripa’.
Esta puede no tener el mejor sabor, por la que muchos la retiran sin más pero… ¿qué es lo que pasa si te comes esta muchas veces amarga o ‘arenosa’ tripita de los camarones?
¿Qué es la vena negra de los camarones?
Esta famosa ‘vena negra’ de los camarones es una línea oscura que recorre el lomo de estos crustáceos. En pocas palabras, esta tripa compone su sistema digestivo, y el color oscuro corresponde a sus desechos.
Más específicamente, la materia oscura son restos de los alimentos de los camarones —como plancton, gusanos, microorganismos o arena— que se encuentran en diferentes etapas de la digestión.
Entonces… ¿qué es lo que ocurre cuando consumes la ‘vena negra’ de los camarones?
Desde luego que consumir los desechos del camarón puede sonar, además de desagradable, como un potencial peligro para la salud.
Ante este muy natural temor de enfermarse al consumir camarones, algunos especialistas han dado su opinión sobre el tema y, de acuerdo con una investigación realizada por Self Magazine, el consenso de estos es que no representa un riesgo grave para la salud, siempre y cuando esté bien cocinado.

“Como cualquier intestino, tiene muchas bacterias. Pero la cocción mata los gérmenes”, reafirma un artículo publicado por Los Angeles Times.
Según el investigador Dave Love a Self, el mayor riesgo de intoxicación por consumir camarones está relacionado con comerlo aún crudo o poco cocido, por lo que puede contener bacterias así como otras carnes.
El hervirlo al vapor, hornearlo, freírlo o cocinarlo, de cualquier forma que su interior alcance una temperatura de al menos 63°C, será suficiente para mitigar estos riesgos.
Bueno… ¿y cómo le puedo quitar la ‘vena negra’ a los camarones?
El Diccionario enciclopédico de la Gastronomía Mexicana defiende que, para prepararlos, “se debe retirar la vena intestinal negra ubicada a lo largo del cuerpo y la cola”.
Además de que la idea de consumir heces de camarón puede no ser la más agradable, el dejarle esta venita podría darle a tus alimentos una sensación arenosa, de acuerdo con Love.
Sin embargo, Self defiende que, si ya lo cocinaste correctamente, retirarle la vena negra al camarón será una cuestión de preferencia personal.

De acuerdo con Frank Costantino, del Culinary Institute of New York, para quitar el sistema digestivo de este crustáceo, hay que realizar un corte con unas tijeras de cocina a lo largo del lomo del camarón que apenas penetre la carne. Posteriormente, se puede retirar la ‘vena’ con las puntas de la herramienta y enjuagar con agua fría para retirar cualquier residuo.
Idealmente, este proceso se debe llevar a cabo cuando el camarón está crudo, ya que será más sencillo de realizar. Si lo intentas cuando está cocinado, es posible que se termine rompiendo.
Además, el Diccionario revela que, en México, la gran mayoría de los que “se comen crecen de manera artificial, tanto en el mar, como en esteros o granjas”, por lo que su alimentación está mucho más controlada.
Estas consideraciones se deben tomar junto con la de no comer la cabeza de los camarones, ya que contienen altas concentraciones de sustancias nosivas para la salud.
