El conductor involucrado en el descarrilamiento del Tren Interoceánico, que ocurrió el 28 de diciembre en Oaxaca, fue detenido por autoridades federales en Chiapas. El arresto se dio a conocer poco después de que la Fiscalía General de la República (FGR) dio a conocer los primeros resultados de la investigación técnica que señalan que la causa del accidente fue por exceso de velocidad del tren.

De acuerdo con el Registro Nacional de Detenciones, el conductor Felipe de Jesús ‘N’ fue asegurado el pasado lunes 26 de enero en el municipio de Palenque, Chiapas.

La detención fue realizada por elementos de la Policía Federal Ministerial y el detenido quedó a disposición del Ministerio Público Federal y fue traslado a las oficinas de la FGR en Tuxtla Gutiérrez.

La detención se dio en el marco de la investigación federal iniciada tras el descarrilamiento registrado en el kilómetro Z 230+290 de la ruta Salina Cruz–Coatzacoalcos, en el poblado de Nisanda, Oaxaca, donde se reportaron 14 personas fallecidas y al menos 98 personas lesionadas.

De acuerdo con la ficha del Registro Nacional de Detenciones, el conductor es un sujeto de complexión media, de aproximadamente 168 centímetros de estatura. Al momento de su aseguramiento vestía playera rosa y short gris, con sandalias azules, y presentaba una cicatriz a la altura de la muñeca en la mano derecha.

¿Qué informó la FGR sobre las causas del descarrilamiento?

A través de un video difundido en redes sociales, la fiscal general, Ernestina Godoy, explicó que el accidente se debió al exceso de velocidad con el que se operó el Tren Interoceánico en distintos tramos del recorrido, incluida la curva donde ocurrió el descarrilamiento.

Desde el primer día, el personal de la FGR realizó inspecciones en la vía férrea, en el tren y en un tramo de cinco kilómetros previos y posteriores al punto del accidente, además de asegurar y analizar la caja registradora de eventos, conocida como caja negra.

De acuerdo con los datos de la caja negra, el tren alcanzó velocidades de hasta 111 kilómetros por hora en tramos rectos, donde el límite autorizado era de 70 kilómetros por hora.

En la curva donde ocurrió el descarrilamiento del Tren Interoceánico, la velocidad registrada fue de 65 kilómetros por hora, cuando la máxima permitida era de 50 kilómetros por hora.

La FGR detalló que el sistema de frenado funcionaba de manera adecuada, ya que el tren registró detenciones completas en estaciones previas al lugar del siniestro. Sin embargo, tras frenar, se detectó un incremento súbito de la velocidad hasta llegar al punto del accidente.

Las inspecciones técnicas realizadas después del descarrilamiento no identificaron daños previos en la infraestructura ferroviaria ni fallas mecánicas en la locomotora o en los coches de pasajeros que pudieran explicar el accidente.

Con base en los dictámenes periciales preliminares, la titular de la FGR informó que se determinó ejercer acción penal por la probable comisión de los delitos de homicidio culposo y lesiones culposas. No obstante, precisó que las investigaciones continúan para descartar otros factores y fortalecer la carpeta de investigación.