Renuncia Santiago Peña a la presidencia de Paraguay tras colapso de Ueno Bank y amenaza de juicio político

Ciudad de México, México.- El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció su renuncia este jueves 5 de noviembre de 2026, en medio de una crisis política y financiera provocada por el colapso de Ueno Bank, una de las principales entidades bancarias digitales del país, cuyos vínculos con el mandatario desataron cuestionamientos sobre posibles conflictos de intereses.

La dimisión se produjo después de varios días de manifestaciones en Asunción, donde miles de ciudadanos exigieron respuestas por la imposibilidad de acceder a sus ahorros tras la intervención del banco por parte del Banco Central del Paraguay (BCP).

El anuncio también coincidió con el avance de una iniciativa de juicio político contra Peña, quien perdió el respaldo de sectores de su propio partido, la Asociación Nacional Republicana, conocida como Partido Colorado.

En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, el mandatario explicó que decidió abandonar la Presidencia para contribuir a la estabilidad institucional y evitar que la crisis continuara profundizándose.

Peña, quien asumió el poder el 15 de agosto de 2023, tenía previsto concluir su mandato en agosto de 2028. Sin embargo, la crisis bancaria y la presión política precipitaron su salida después de poco más de tres años de gobierno.

De acuerdo con información de Reuters, Associated Press y medios paraguayos, la renuncia ocurre mientras las autoridades investigan presuntas irregularidades en Ueno Bank, entidad que administraba cientos de millones de dólares de recursos públicos y mantenía aproximadamente tres millones de clientes.

¿Por qué renunció Santiago Peña a la presidencia de Paraguay?

La salida de Santiago Peña está relacionada con la crisis que provocó la intervención de Ueno Bank, una institución financiera que había experimentado un rápido crecimiento en Paraguay y que mantenía relaciones comerciales con entidades gubernamentales.

El problema adquirió dimensiones nacionales cuando el Banco Central inició un procedimiento de resolución bancaria ante el deterioro de la situación financiera de la institución.

Como consecuencia, millones de clientes enfrentaron restricciones para acceder a sus cuentas, realizar operaciones y utilizar los servicios digitales del banco.

La situación provocó protestas de ahorradores y pensionados que exigían la devolución de su dinero, mientras aumentaban los cuestionamientos sobre la supervisión de la entidad y sus vínculos con el Gobierno.

La presión política se intensificó después de que legisladores opositores y sectores del oficialismo impulsaran un juicio político contra Peña por presunto conflicto de intereses.

El mandatario había mantenido una participación empresarial en una sociedad vinculada con Ueno Bank hasta 2025, situación que se convirtió en uno de los principales puntos de controversia.

Aunque la existencia de ese vínculo comercial no demuestra por sí misma la comisión de un delito, los legisladores cuestionaron si pudo influir en las decisiones relacionadas con la supervisión bancaria y la administración de fondos públicos.

Ante el avance de las acusaciones y la pérdida de respaldo político, Peña anunció su decisión de dejar el cargo.