León, Gto.- Este 2 de enero se cumplen 80 años de la masacre ocurrida en 1946, en el municipio de León, siendo este uno de los episodios más dolorosos y significativos en la historia política de la ciudad.
De acuerdo con el Archivo Histórico Municipal de León, durante la década de 1940, la ciudad atravesaba un proceso de crecimiento acelerado, ya que contaba con poco más de 140 mil habitantes y enfrentaba graves carencias en servicios básicos, además de las secuelas que había dejado la inundación de 1926.
En medio de esas dificultades, la ciudadanía comenzó a organizarse y a exigir mejores condiciones de vida, dando origen a la Unión Cívica Leonesa (UCL), un movimiento que buscaba hacer valer la voz popular en las urnas.
El Archivo Histórico recordó que las elecciones municipales del 16 de diciembre de 1945 se desarrollaron en un ambiente de tensión política; y aunque el conteo de votos favoreció ampliamente a la coalición conformada por la UCL, la Unión Nacional Sinarquista y el Partido Acción Nacional, las autoridades declararon ganador al candidato del partido oficial.

En este sentido, la inconformidad por la imposición derivó en manifestaciones pacíficas que, semanas más tarde, serían reprimidas violentamente.
La manifestación pacífica que terminó en masacre de 1946 en León
Concretamente, el 2 de enero de 1946, cientos de ciudadanos se reunieron en la Plaza Principal para exigir el respeto al voto y la restitución del Ayuntamiento electo. Sin embargo, la protesta terminó en tragedia cuando, desde la azotea del Palacio Municipal, se abrió fuego contra la multitud, dejando un número indeterminado de muertos y heridos.

El hecho conmocionó a la opinión pública nacional y derivó en la desaparición de poderes en Guanajuato, además de abrir paso al reconocimiento del derecho ciudadano a elegir libremente a sus autoridades locales.
Ocho décadas después, el suceso es recordado como un símbolo de la defensa de la democracia y del Municipio Libre; y desde el Archivo Histórico Municipal de León, esta fecha se mantiene viva como parte de la memoria colectiva de la ciudad.
“Conservar la memoria es también fortalecer la democracia”, señala el Archivo Histórico en el marco de la conmemoración.
