La estrategia forma parte de la propuesta de Ley de Economía Digital y contempla comenzar en sectores como las gasolineras y las carreteras, con el objetivo de facilitar las transacciones electrónicas, reducir costos y fortalecer aspectos relacionados con la seguridad y la formalización de la economía.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha aclarado que la iniciativa no plantea prohibir el efectivo, sino facilitar que las personas puedan realizar pagos mediante herramientas digitales. En septiembre, señaló que la intención es que cada vez más operaciones puedan hacerse desde el celular u otros mecanismos electrónicos.
¿Por qué se busca reducir el uso de efectivo?

José Antonio Peña Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, explicó que una proporción importante de las operaciones de bajo monto todavía se realiza en efectivo. De acuerdo con los datos expuestos por el funcionario, 85% de las operaciones menores a 500 pesos ocurre mediante este medio.
La expectativa del Gobierno es que durante el primer año de implementación alrededor de la mitad de estas operaciones puedan migrar a mecanismos digitales, aunque Peña Merino consideró que el proceso podría avanzar más rápido.
La reducción del efectivo también está relacionada con objetivos fiscales, de seguridad y de disminución de ciertos delitos, de acuerdo con lo planteado por la presidenta.
Gasolineras, el primer sector de aplicación

Las gasolineras serán uno de los primeros sectores en los que se pretende disminuir gradualmente el uso de efectivo. La medida se relaciona también con una estrategia para reducir los costos asociados a los pagos electrónicos.
En abril de 2026, el Gobierno federal y representantes de la banca acordaron reducir las comisiones que pagan las gasolineras por aceptar tarjetas y vales. El acuerdo estableció reducciones para tarjetas de débito, crédito y distintos tipos de vales durante el periodo comprendido entre el 1 de mayo y el 31 de octubre de 2026.
El objetivo es que las estaciones de servicio tengan menores costos al aceptar pagos digitales, lo que, de acuerdo con el Gobierno, puede contribuir a contener el precio de los combustibles.
La estrategia también contempla avanzar posteriormente hacia las carreteras y casetas, como parte de la digitalización de los pagos.
¿Cómo funcionará el pago con CoDi?
Una de las alternativas señaladas para facilitar esta transición es CoDi, el sistema de pagos digitales que permite realizar transferencias desde la aplicación bancaria del usuario.
El procedimiento contempla tres pasos básicos:
- Abrir la aplicación bancaria y seleccionar la cuenta desde la que se realizará el pago.
- Generar o escanear un código QR, o ingresar los datos de la cuenta, CLABE o número telefónico.
- Revisar la información de la operación y confirmar el pago.
- De esta manera, el usuario puede realizar una transferencia sin necesidad de retirar efectivo previamente.
La propuesta también contempla herramientas para que los pequeños comercios puedan cobrar desde sus teléfonos celulares y recibir el dinero de manera inmediata.
Otro de los componentes es la bancarización de pequeños negocios, mediante nuevas opciones de cuentas bancarias con apertura remota. La intención es facilitar que más establecimientos puedan incorporarse al sistema financiero y utilizar herramientas digitales para sus operaciones.
Los gobiernos también deberán aceptar pagos digitales

La digitalización no se limitaría a comercios y consumidores. El planteamiento contempla que los gobiernos de los distintos niveles incorporen mecanismos para aceptar pagos digitales en trámites y servicios.
Con ello, la intención es ampliar las opciones electrónicas para realizar operaciones que actualmente pueden requerir efectivo.
¿El efectivo desaparecerá?
No. La aclaración central del Gobierno es que el efectivo no será prohibido.
La estrategia busca que existan más alternativas para pagar digitalmente y que estas resulten sencillas y accesibles para la población. Sheinbaum ha señalado que la intención es disminuir progresivamente el uso de efectivo, al tiempo que se facilitan los pagos mediante celulares, tarjetas y otros mecanismos electrónicos.
Por ahora, las gasolineras y las carreteras aparecen como los primeros sectores estratégicos para avanzar en esta transición. La meta planteada es que los pagos digitales tengan una mayor presencia en la economía mexicana, mientras se reducen costos asociados a las transacciones y se fortalece la digitalización de las actividades comerciales.
