La modificación legal también establece que cualquier forma de discriminación por condición de género en el ámbito laboral será considerada violencia, con el objetivo de fortalecer la protección de los derechos de las trabajadoras.
La reforma ahora fue enviada a la Cámara de Diputados de México para su análisis y eventual aprobación.
Persisten diferencias salariales entre hombres y mujeres

Durante la discusión legislativa se presentaron datos que evidencian la persistencia de la brecha salarial de género en México.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) de 2025, en el empleo formal las mujeres perciben en promedio 16 mil 434 pesos mensuales, mientras que los hombres ganan alrededor de 19 mil 361 pesos.
La diferencia es aún mayor en el sector informal, donde las mujeres registran ingresos promedio de 7 mil 449 pesos, frente a 11 mil 490 pesos que reciben los hombres.
Además, el Informe de Pobreza Laboral del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) señala que las mujeres reciben aproximadamente 75 pesos por cada 100 pesos que ganan los hombres, lo que refleja una brecha salarial cercana al 25 por ciento.
Qué establece la reforma sobre violencia laboral
Las modificaciones se realizaron al artículo 11 de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias, ampliando las conductas que pueden considerarse violencia laboral.

Entre ellas destacan:
- Pagar menos salario a mujeres por el mismo trabajo.
- Negarse ilegalmente a contratar o mantener en el empleo a una trabajadora.
- Descalificar el trabajo realizado por mujeres.
- Amenazas, intimidación o humillaciones en el entorno laboral.
- Explotación laboral o prácticas discriminatorias.
- Impedir el periodo de lactancia establecido en la ley.
Asimismo, se incluyen conductas contempladas en la Ley Federal del Trabajo relacionadas con abuso o discriminación dentro del entorno laboral.
Reforma busca garantizar igualdad en el trabajo
Con esta iniciativa, los legisladores buscan fortalecer el marco legal para combatir la desigualdad salarial y la discriminación de género en los espacios de trabajo.
El objetivo es que las autoridades laborales cuenten con mayores herramientas jurídicas para sancionar prácticas discriminatorias y garantizar condiciones laborales equitativas para mujeres y hombres.
El proyecto continuará su proceso legislativo en la

, donde deberá discutirse y votarse para que las modificaciones entren en vigor.
