Cuestionada sobre el escenario de no alcanzar la mayoría calificada necesaria para modificar la Constitución, respondió de forma breve: “Sí, pero ya sería después”, y pidió no adelantarse a esa discusión.
“Es una victoria presentar la propuesta”

Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que impulsar la reforma no representa un riesgo político personal.
“Para mí es una victoria porque estoy presentando una propuesta que me pidió la gente”, afirmó, al señalar que serán diputados y senadores quienes determinen su viabilidad.
También advirtió que la ciudadanía evaluará la postura de quienes voten en contra: “Quien no la quiera aprobar será visto por la gente”.
Sheinbaum denominó a su iniciativa como el “Decálogo por la Democracia”, una reforma constitucional compuesta por diez puntos que, según explicó, responde a compromisos asumidos con la población, especialmente en materia de listas plurinominales y reducción de costos electorales.

La titular del Ejecutivo federal subrayó que no se elimina el principio de representación proporcional, sino que se modifica el mecanismo para evitar que los legisladores dependan exclusivamente de las dirigencias partidistas.
“Estamos reconociendo la diversidad política de México”, sostuvo, al defender que la propuesta busca fortalecer la legitimidad de la representación legislativa.
Entre los puntos destacados se encuentra la regulación del uso de inteligencia artificial en propaganda electoral. De aprobarse, los mensajes creados con esta tecnología deberán incluir un aviso visible que informe que fueron elaborados mediante IA.
La presidenta aclaró que no se trata de censura, sino de una medida de transparencia para prevenir la desinformación durante los procesos electorales.
La iniciativa también contempla reforzar la fiscalización de recursos mediante una coordinación más estrecha entre el Instituto Nacional Electoral (INE) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), con el objetivo de detectar financiamiento ilícito y vigilar el cumplimiento de los topes de campaña.

Otro cambio relevante sería adelantar el inicio de los cómputos distritales para que comiencen el mismo día de la elección, y no hasta el miércoles posterior, como ocurre actualmente.
Además, la propuesta busca fortalecer los mecanismos de democracia participativa. Con el respaldo del 2% de la lista nominal, podrían solicitarse consultas ciudadanas en municipios y estados sobre temas de relevancia local, aunque con limitaciones en ciertas materias.
Mientras la discusión legislativa se perfila como un nuevo punto de tensión política, la presidenta dejó claro que su proyecto seguirá su curso y que, en caso de no prosperar, ya contempla una ruta alternativa.
