Ciudad de México, México.- El Congreso de la Unión se impuso a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo al frenar los cambios más profundos de su reforma electoral. Con ello, el llamado “plan B” no modificará la figura de los diputados plurinominales, ni reducirá el financiamiento a partidos políticos, ni alterará la composición del Senado.

Tras el rechazo de la iniciativa en la Cámara de Diputados, la mandataria optó por redirigir su estrategia, enfocándose en ajustes que permitan cumplir su promesa de austeridad sin tocar, por ahora, la estructura federal.

Nuevo enfoque: recortes y topes desde lo local

El Congreso rechaza cambios clave; el ‘plan B’ de Sheinbaum mantiene plurinominales y financiamiento a partidos, pero propone recortes (Foto: Twitter)

Ante el escenario legislativo adverso, el Gobierno federal buscará implementar medidas de reducción de gastos en niveles estatales, municipales y organismos electorales.

La propuesta será enviada al Senado de la República de México, donde el bloque oficialista, encabezado por Morena, necesita mayoría calificada para aprobar reformas constitucionales.

Actualmente, la alianza suma 87 senadores: 67 de Morena, 14 del Partido Verde Ecologista de México y 6 del Partido del Trabajo, por lo que depende de acuerdos políticos para avanzar.

¿Qué plantea el “plan B” de la reforma electoral?

El Congreso rechaza cambios clave; el ‘plan B’ de Sheinbaum mantiene plurinominales y financiamiento a partidos, pero propone recortes (Foto: Twitter)

Aunque no incluye los cambios estructurales iniciales, la nueva iniciativa contempla modificaciones importantes tanto a nivel constitucional como en leyes secundarias.

Entre las principales propuestas destacan:

  • Limitar a un máximo de 15 el número de regidurías en municipios.
  • Establecer un tope de 0.7% del presupuesto estatal para congresos locales.
  • Reducir gradualmente hasta 15% el gasto del Senado.
  • Fijar que funcionarios del Instituto Nacional Electoral (INE) y tribunales no ganen más que la presidenta.
  • Eliminar bonos, seguros médicos privados y prestaciones adicionales.
  • Permitir la revocación de mandato en el tercer o cuarto año de gobierno.

Cambios legales y mayor control financiero

El Congreso rechaza cambios clave; el ‘plan B’ de Sheinbaum mantiene plurinominales y financiamiento a partidos, pero propone recortes (Foto: Twitter)

En materia normativa, el “plan B” incluye ajustes a la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, como topes salariales en organismos electorales y el uso de tecnologías para fiscalización.

Asimismo, plantea reformas a la Ley General de Partidos Políticos para:

  • Transparentar sueldos de dirigentes.
  • Reportar operaciones financieras en tiempo real.
  • Establecer un límite salarial de 1,500 UMAS para líderes partidistas.
  • Prohibir recursos ilícitos o de origen no comprobado.
  • Restringir financiamiento extranjero y aportaciones en efectivo.

Sheinbaum insiste en eliminar plurinominales

Pese al revés legislativo, Claudia Sheinbaum Pardo reiteró que no abandona su intención de reformar el sistema de representación proporcional.

La presidenta reconoció que, con la actual composición del Congreso, la iniciativa no tiene viabilidad, pero adelantó que podría retomarse en el futuro.

“La gente no está de acuerdo en que las cúpulas definan la representación proporcional… yo tampoco”, expresó.

El escenario actual deja la reforma electoral en una fase limitada, centrada en ajustes administrativos y financieros, mientras los cambios estructurales —como la eliminación de plurinominales— quedan pendientes.

El avance del “plan B” dependerá ahora de las negociaciones en el Senado y de la capacidad del oficialismo para construir consensos.