La iniciativa fue aprobada en lo general con 377 votos a favor, 102 en contra y sin abstenciones, lo que permitió alcanzar la mayoría calificada. Tras el aval, el proyecto será enviado a los congresos locales para continuar su proceso legislativo.
El debate se desarrolló en un ambiente de alta polarización política, con posturas enfrentadas entre los grupos parlamentarios sobre el futuro del Instituto Nacional Electoral.
¿Qué es el Plan B de la reforma electoral?

El Plan B es un paquete de modificaciones a leyes secundarias en materia electoral que surgió después de que no prosperara una reforma constitucional previa.
Su objetivo principal es reconfigurar aspectos administrativos y operativos del sistema electoral, incluyendo ajustes en la estructura y funcionamiento del INE.
Entre los puntos clave se encuentran:
- Reducción de estructuras administrativas
- Cambios en procedimientos internos
- Medidas de austeridad en el gasto electoral
Sin embargo, especialistas han advertido que estos cambios podrían afectar la capacidad operativa del organismo encargado de organizar elecciones en México.
Así fue la discusión en San Lázaro

La sesión inició con la exposición de motivos a cargo del diputado Leonel Godoy, de Morena, quien defendió la necesidad de optimizar recursos en el sistema electoral. Su intervención fue interrumpida en diversas ocasiones por legisladores de oposición.
Posteriormente, se presentaron posicionamientos a favor y en contra. Morena respaldó la iniciativa, mientras que representantes del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano expresaron críticas por posibles riesgos institucionales.
La diputada Patricia Flores Elizondo, de MC, adelantó que su bancada apoyaría el proyecto en lo general por sus medidas de austeridad, aunque anunció reservas por inconsistencias en el contenido.
Durante el debate, también hubo confrontaciones verbales entre legisladores, reflejando el clima de tensión que ha acompañado esta reforma.
Posturas divididas: eficiencia vs. riesgo institucional
Los legisladores de Morena sostienen que el Plan B busca hacer más eficiente el uso de recursos públicos y eliminar gastos excesivos dentro del sistema electoral.
En contraste, la oposición advierte que los cambios podrían debilitar la autonomía del INE y afectar la organización de los procesos electorales.
El debate no solo se centra en lo técnico, sino también en la legalidad de las modificaciones, ya que algunos sectores anticipan que podrían ser impugnadas ante instancias judiciales.

¿Qué sigue tras su aprobación?
Luego de su aval en la Cámara de Diputados, la reforma será enviada a los congresos estatales para su análisis y eventual aprobación.
Si obtiene el respaldo necesario, los cambios podrían entrar en vigor y redefinir el funcionamiento del sistema electoral en México en los próximos procesos.
