En su mensaje, la mandataria resaltó la importancia de defender la soberanía nacional y recuperar el sentido social de la Carta Magna, subrayando que México no se doblega, no se arrodilla, no se rinde y no se vende, frase que fue uno de los momentos más destacados de su intervención.

Sheinbaum destacó el trabajo realizado por el Poder Legislativo, que ha aprobado 22 reformas constitucionales y 50 modificaciones a leyes secundarias, como parte del impulso a un modelo de Estado con mayor justicia social, igualdad y soberanía, pilares de la llamada Cuarta Transformación.
Entre las medidas mencionadas por la Presidenta se encuentran cambios para fortalecer la seguridad, garantizar derechos como vivienda digna o acceso a Internet, reconocer a pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho público, así como la reversión de reformas que, aseguró, afectaron el interés nacional. También adelantó que en las próximas semanas se discutirá la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales.

Durante la ceremonia, acompañaron a la presidenta autoridades federales, legisladores, gobernadores y representantes de los otros poderes del Estado, lo que refleja la importancia del acto cívico dentro del calendario constitucional.

Sheinbaum concluyó su discurso con un llamado a mantener viva la memoria histórica del país, reafirmando que la defensa de la soberanía y la justicia social son compromisos permanentes para México y su población.
