Durante su conferencia matutina desde el Estado de México, la mandataria señaló que Washington ha insistido en ofrecer apoyo directo con personal de inteligencia e incluso militares, propuesta que su administración ha rechazado de manera reiterada.
“Nos han planteado que elementos de agencias estadounidenses o fuerzas militares participen para combatir al crimen organizado, y siempre hemos dicho que no”, subrayó Sheinbaum.
Cooperación sí, intervención no

La presidenta explicó que la postura de México frente a Estados Unidos se basa en fortalecer el intercambio de información, especialmente tras la decisión del expresidente Donald Trump de catalogar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas, pero sin permitir la presencia de agentes extranjeros en operativos.
Sheinbaum aclaró que, como parte de la coordinación bilateral, México puede solicitar equipo tecnológico bajo condiciones específicas, como herramientas de vigilancia, algo que —dijo— ya ocurría en administraciones anteriores.
“En algunos casos se pide apoyo con equipo especializado. Es una forma de colaboración que consideramos importante y necesaria”, comentó.
Entre los recursos compartidos por Estados Unidos se encuentran drones de reconocimiento, utilizados para detectar cargamentos de precursores químicos. No obstante, la presidenta reconoció que estas herramientas tienen limitaciones para localizar laboratorios de fentanilo, debido a que suelen operar en zonas urbanas y generan menos rastros químicos.
EU insiste en mayor involucramiento

El debate se intensificó luego de que The New York Times revelara que altos funcionarios estadounidenses renovaron la presión para que agentes de la CIA o fuerzas especiales acompañen a militares mexicanos en operativos contra el narcotráfico, principalmente enfocados en la destrucción de laboratorios de fentanilo.
De acuerdo con el diario, la propuesta contempla que personal estadounidense brinde inteligencia y asesoría directa en campo, una idea que el Gobierno mexicano ha descartado.
El interés central de Washington es frenar la producción de fentanilo, sustancia vinculada a cerca de 250 mil muertes en Estados Unidos entre 2021 y 2023, y que Trump llegó a calificar como un arma de destrucción masiva.
Sheinbaum exige respeto y responsabilidad compartida

La mandataria también reaccionó a un comunicado del Departamento de Estado, difundido tras una llamada entre el secretario Marco Rubio y el canciller Juan Ramón de la Fuente, en el que EU exigió resultados “concretos y verificables” en materia de seguridad fronteriza.
Sheinbaum defendió el trabajo del Gabinete de Seguridad, encabezado por Omar García Harfuch, y afirmó que México sí ha mostrado avances en el combate al tráfico de drogas.
“Respeto mutuo significa confianza. Estamos trabajando de manera coordinada, pero también debe haber responsabilidad compartida. A Estados Unidos le corresponde atender el consumo de drogas entre sus jóvenes”, puntualizó.
La presidenta concluyó que el problema del narcotráfico no puede resolverse únicamente desde el lado mexicano de la frontera, y reiteró que la soberanía nacional no está en negociación.
