El convenio se firmó este miércoles durante una reunión en Palacio Nacional entre autoridades federales, directivos de Petróleos Mexicanos (Pemex) y representantes del sector gasolinero.
La presidenta informó sobre el acuerdo a través de sus redes sociales, donde destacó que la medida busca proteger la economía de las familias ante el aumento del precio de los combustibles a nivel internacional.
“Mientras en el mundo sube el precio de la gasolina, en México protegemos la economía de las familias”, señaló.
Precio máximo se mantiene en 23.99 pesos

Al concluir el encuentro, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, confirmó que el precio máximo de la gasolina regular se mantendrá en 23.99 pesos por litro.
El funcionario reiteró que el objetivo del acuerdo es evitar aumentos abruptos en el combustible más consumido del país, que impacta directamente en el gasto de millones de hogares.
Acuerdo se extiende por seis meses
El presidente de Onexpo Nacional, Enrique Félix Robelo, explicó que el nuevo convenio se firmó luego de que el acuerdo anterior cumpliera un año de vigencia en febrero.
De acuerdo con el representante del sector gasolinero, el nuevo pacto tendrá una duración de seis meses y cuenta con la participación de 96 por ciento de las estaciones de servicio del país.
La finalidad es mantener la estabilidad del precio de la gasolina regular en medio de la volatilidad de los mercados energéticos internacionales.

Pemex descarta subsidio a la gasolina
Durante la atención a medios, el director de Pemex rechazó que el esquema funcione como un subsidio gubernamental.
“No es un subsidio. Estamos bien, bien. No hay subsidios en la gasolina”, afirmó Rodríguez Padilla.
El funcionario explicó que el acuerdo se basa en mecanismos de coordinación con el sector privado para mantener precios estables.
Gasolina Premium queda fuera del acuerdo

Respecto a por qué el pacto solo contempla a la gasolina Magna y no a la Premium, el titular de Pemex explicó que esta última corresponde a un mercado mucho más reducido.
Por ello, el acuerdo se enfoca en el combustible de mayor consumo en México, cuyo precio tiene un impacto más directo en el costo de transporte y en la economía cotidiana de la población.
