Durante su conferencia matutina de este lunes, la mandataria evitó anticipar una postura sobre el resultado de los comicios brasileños y pidió esperar a que concluya la segunda vuelta, programada para el próximo 25 de octubre.
“Nuestro principal aliado es el pueblo de México. Mientras estemos cerca del pueblo, representando al pueblo, y gobernando por el pueblo y para el pueblo, no va a haber ningún problema en México”, afirmó.
La declaración ocurrió un día después de que Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), se colocara en el primer lugar de la primera vuelta, seguido por el actual presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT). Ambos avanzaron al balotaje al no obtener más de la mitad de los votos válidos.
Sheinbaum pide esperar la segunda vuelta en Brasil

Ante la posibilidad de que el resultado electoral modifique el equilibrio político entre los gobiernos de América Latina, Sheinbaum insistió en que México esperará la conclusión del proceso brasileño antes de emitir una valoración.
“Hay que esperar la segunda vuelta, vamos a esperar y una vez que termine todo el proceso ya podemos dar más opinión”, señaló.
La primera vuelta dejó a Flávio Bolsonaro en el primer sitio con alrededor de 47 por ciento de los votos válidos, mientras que Lula obtuvo cerca de 45 por ciento. La diferencia fue suficiente para colocar a ambos candidatos en la segunda ronda, pero no para definir la Presidencia de Brasil.
La segunda vuelta se llevará a cabo el 25 de octubre, cuando los electores brasileños deberán elegir entre los dos candidatos que obtuvieron la mayor votación.
Sheinbaum sostuvo que no corresponde a su Gobierno intervenir en las decisiones electorales de otros países y señaló que tampoco pretende pronunciarse sobre los procesos políticos de Brasil, Bolivia o Argentina antes de que concluyan.
¿Qué dijo Sheinbaum sobre la derecha?
Aunque evitó valorar directamente el resultado electoral brasileño, la presidenta sí expuso su posición sobre la derecha como corriente política en México.
Sheinbaum afirmó que, desde su perspectiva, este movimiento defiende intereses económicos y la supremacía de determinados grupos sobre otros, además de asociarlo con prácticas de racismo y clasismo.
“La derecha es un movimiento político, una ideología, que está contra el pueblo”, declaró.
También cuestionó la idea de atribuir la pobreza exclusivamente al esfuerzo individual y sostuvo que las condiciones de desigualdad están relacionadas con modelos económicos y políticos.
En ese contexto, relacionó su crítica con distintos momentos de la historia mexicana, entre ellos el conservadurismo del siglo XIX, el Porfiriato y las políticas de seguridad implementadas durante la llamada guerra contra el narcotráfico.
La mandataria también señaló que, desde su perspectiva, determinados sectores de la derecha defienden una visión en la que la educación y la salud son consideradas mercancías y no derechos.
Sheinbaum dice que su Gobierno no busca “organizar a la izquierda” de América Latina

Frente a las preguntas sobre un posible cambio en el mapa político latinoamericano, Sheinbaum sostuvo que su administración no tiene como objetivo encabezar una estrategia regional para organizar a los gobiernos de izquierda.
La presidenta ha definido a su Gobierno como un proyecto humanista, más que como un gobierno identificado exclusivamente con la izquierda, y afirmó que su pensamiento político está vinculado con la historia de México.
En ese sentido, señaló que su prioridad se encuentra dentro del país.
“Nuestro objetivo es seguir gobernando México, mi interés no es organizar a la izquierda de América Latina. Para eso están los partidos políticos y otros mecanismos. Yo me concentro en México”, afirmó.
Con ello, la mandataria buscó marcar distancia entre la política interna de su administración y los procesos electorales que actualmente atraviesan otros países de la región.
