La mandataria federal hizo esta declaración al responder a un cuestionamiento sobre el aterrizaje de un avión militar estadounidense en el Aeropuerto Internacional de Toluca, hecho que generó dudas sobre los permisos y acuerdos vigentes entre ambos países.

Sheinbaum explicó que la decisión fue avalada por el Consejo Nacional de Seguridad, instancia responsable de autorizar este tipo de intercambios y convenios bilaterales. Subrayó que no se trata de determinaciones unilaterales de una sola institución, sino de acuerdos revisados por diversas dependencias del Estado mexicano.
“Es mejor que un avión mexicano lleve a las personas que van a capacitarse a Estados Unidos, a que una aeronave extranjera venga al país. Esa es la decisión que se ha tomado”, señaló la presidenta.
Avión estadounidense en Toluca no violó la ley
La titular del Ejecutivo federal aclaró que el aterrizaje del avión militar estadounidense no infringió ninguna norma legal, ni requería autorización del Senado, ya que este órgano legislativo únicamente interviene cuando ingresan tropas o instructores extranjeros al país.
Detalló que la aeronave no transportaba armamento y que únicamente viajaban el piloto y la tripulación indispensable para operar el vuelo, reiterando que el objetivo fue estrictamente logístico.

Cooperación bilateral en capacitación continúa
Sheinbaum recordó que los intercambios de entrenamiento entre México y Estados Unidos forman parte de una cooperación bilateral de larga data, en la que participan elementos del Ejército, la Marina y la Secretaría de Seguridad, siempre bajo reglas claras que establecen el número de participantes y el alcance de los cursos.
Vuelo Hércules C-130 formaba parte de un acuerdo previo

Durante su conferencia matutina, la presidenta precisó que el avión tipo Hércules C-130 que aterrizó en Toluca estaba contemplado dentro de un acuerdo de capacitación pactado desde octubre.
Indicó que el vuelo trasladó a personal mexicano de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) hacia Estados Unidos para procesos de formación, como parte de los mecanismos habituales de cooperación entre ambos gobiernos.
Añadió que este tipo de operaciones se realizan con regularidad y que la única diferencia en esta ocasión fue el aeropuerto de arribo, lo que provocó cuestionamientos públicos.
Finalmente, descartó que el tema haya sido abordado en una llamada con el presidente estadounidense Donald Trump y subrayó que el Gobierno de México solo habría intervenido de manera distinta si la aeronave hubiera ingresado o sobrevolado el país sin autorización previa.
