La productora de componentes automotrices de origen sueco, SKF, anunció que cerrará su fábrica en Monterrey y relocalizará su capacidad productiva hacia sus instalaciones en Puebla y La Silla, Nuevo León, para dar paso a la consolidación de su huella de manufactura en América y ante una menor demanda de vehículos eléctricos.
“Tras la decisión de separar los negocios, junto con un crecimiento de vehículos eléctricos menor al previsto, la instalación de Monterrey excede los requisitos operativos de cada negocio individual”, puntualizó la empresa especializada en la producción de rodamientos (baleros), sellos industriales, y sistemas de lubricación.
La meta del nuevo esquema de manufactura es mejorar la rentabilidad manteniendo la capacidad técnica para absorber incrementos futuros en la demanda de componentes eléctricos.
En términos laborales, el cese de operaciones en el sitio de Monterrey resultará en la eliminación de aproximadamente 390 puestos de trabajo, mientras que las expansiones en Puebla y La Silla, Nuevo León, generarán cerca de 100 nuevas vacantes.
La empresa informó, a través de un comunicado, que este movimiento responde a la separación en curso de su negocio automotriz y tiene el objetivo de optimizar la competitividad del grupo frente a un mercado de vehículos eléctricos (EV) que ha crecido por debajo de las proyecciones iniciales.
“La fábrica en Monterrey, México, se volverá redundante y la capacidad de fabricación se reubicará para fortalecer la operación automotriz de SKF en Puebla, así como su operación industrial en La Silla, también ubicada en el área de Monterrey”, informó el fabricante de rodamientos.
¿Por qué SKF, fabricante de autos sueca, cierra su planta en Monterrey?
La planta de Monterrey operaba originalmente bajo un modelo compartido entre las divisiones industrial y automotriz para atender la demanda anticipada de la electrificación vehicular en la región. No obstante, la empresa precisó que, bajo la nueva estructura corporativa independiente, las dimensiones del complejo superan las necesidades actuales de ambas líneas de negocio.
Respecto al impacto financiero, SKF proyecta un cargo contable por consolidación de aproximadamente 500 millones de coronas suecas (BSEK 0.5), el cual será registrado en sus estados financieros del segundo trimestre.
Esta cifra ya se encuentra integrada en la guía de resultados para el año fiscal 2026 como una partida que afecta la comparabilidad de sus reportes. Con este ajuste, la firma busca consolidar un modelo productivo más ágil para enfrentar la transición hacia la movilidad sostenible en el mercado norteamericano.
SKF está presente en aproximadamente 130 países y cuenta con alrededor de 17 mil distribuidores en todo el mundo.