‘Suplicaban que sacáramos a alguna persona’: Testigos escapan de la tragedia en el Ángel de Independencia

Lo que debía ser una celebración por el triunfo de la Selección Mexicana sobre Ecuador terminó en tragedia la noche del martes 30 de junio, cuando miles de aficionados se congregaron en el Ángel de la Independencia para festejar el pase del combinado nacional a los octavos de final del Mundial 2026.

Tras la victoria de México 2-0 sobre Ecuador, cientos de personas salieron a las calles de la capital para sumarse a los festejos en el Ángel. Sin embargo, la euforia dio paso al descontrol y, en cuestión de minutos, la celebración se convirtió en un verdadero caos.

Quienes estuvieron en el lugar describen escenas de desesperación: personas aplastadas sin poder respirar; mujeres y niños atrapados entre la multitud y asistentes que intentaban ayudarse entre sí para poder escapar del amontonamiento.

El saldo fue de cuatro personas fallecidas y decenas de heridos, entre ellos 22 casos graves que incluyeron fracturas, heridas y esguinces, según reveló este martes el gobierno de la Ciudad de México. Jonathan y Lucía, quienes vivieron en carne propia lo ocurrido, narraron a El Financiero la pesadilla que enfrentaron esa noche.

“Nos suplicaban porque sacáramos a alguna persona”

Jonathan llegó poco después de las 10 de la noche acompañado de su prima, dos amigas de ella, un niño y la madre de una de las jóvenes. Su intención era unirse a los festejos, pero nunca lograron llegar al Ángel.

“Iba casi terminando el partido. Llegamos por la calle de Florencia, por Insurgentes, pero la verdad es que había muchísima gente y no pudimos ni siquiera llegar al Ángel.”

Miles de aficionados celebran en las inmediaciones del Ángel de la Independencia, el triunfo de la Selección Mexicana ante Ecuador durante los 16vos de final de la Copa del Mundo 2026.

Ante la cantidad de asistentes, decidieron permanecer unos minutos resguardados en un puesto, pero al ver que la gente no se movía, intentaron salir por una calle aledaña.

“Caminamos hacia la calle siguiente, que era creo que Hamburgo, me parece. Y ahí fue donde nos empezaron a apretar todas las personas. La gente que salía, la gente que quería entrar, ya era imposible pasar. La gente estaba muy desesperada, se estaban golpeando.

Jonathan recuerda que, a medida que la desesperación se apoderaba de la multitud, comenzaron a escucharse los gritos de ayuda.

“También vi a algunas personas que casi nos suplicaban porque sacáramos a alguna persona que tenía problemas de asma. Me tocaron como tres personas que me dijeron: ‘Ayúdenme a sacar a mi amiga’. Otro me dijo: ‘Ayúdenme a sacar al niño porque tiene asma’.”

Mientras intentaba salir del lugar, Jonathan cuenta que también ayudó a un joven a sacar a su novia.

Separado de su familia en medio del caos

La presión de la multitud terminó por separar a Jonathan de su prima y del resto de sus acompañantes. “La misma gente me empezó a llevar hacia otro lado y los perdí como media hora.”

Cuando finalmente pudo reencontrarse con ellos, supo que su prima y la madre de una de sus amigas habían caído después de tropezar con una motocicleta que estaba tirada en el suelo.

“Me platicaron que las aplastaron, las pisaron varias personas, pero afortunadamente no fue mucho porque la misma gente empezó a hacer un círculo para que no las pisaran.”

Su prima sufrió un esguince, heridas en la pierna, golpes en distintas partes del cuerpo y una lesión en la barbilla. La mujer adulta mayor también presentó lesiones en las piernas y tuvo que recibir atención médica.

Jonathan resultó con golpes y lesiones menores.

“No tuve muchas, solamente algunos golpes que me llegaron a dar (…) pero la desesperación que traían ya era increíble. Incluso una chica me mordió la mano.”

Con un marcador final 2-0, México venció a Ecuador y pasa a octavos de final durante la Copa del Mundo 2026.

“No quiero volver a pasar por eso”

Jonathan relata que fue hasta que logró salir en dirección a la Fuente de Cibeles cuando vio pasar a policías y personal de emergencia, quienes corrían hacia la zona del incidente para atender la emergencia.

Hasta ese momento, asegura, quienes auxiliaban a las personas atrapadas eran los propios asistentes, mientras que los elementos de seguridad permanecían en los alrededores.

Al preguntarle qué fue lo que más lo impactó de esa noche, no duda en responder: la desesperación de quienes se sofocaban entre la multitud, especialmente las personas de menor estatura y los niños.

Dijo que la experiencia también cambió la manera en que vivirá los próximos partidos de la Selección Mexicana. Explica que, si vuelve a acudir a una celebración, lo hará antes del inicio del encuentro, cuando aún no haya grandes aglomeraciones, y se retirará antes de que termine el partido.

“Creo que ya no, pues es algo que no quiero volver a pasar. Entonces, la verdad es que para el siguiente partido ya no.”

Para Jonathan, aunque las autoridades actuaron rápido para atender el incidente, el operativo de prevención fue insuficiente para contener la cantidad de asistentes, que según el Gobierno de la ciudad, llegó al millón de personas.

“Policías había a los alrededores y de hecho había como este tipo de contención, pero ya no era viable, ya no podían, o ya ni siquiera les interesaba contener a las personas (…) Creo que lo que falta es que hayan más puntos de revisión para no dejar pasar a tanta gente”, señaló.

Aficionados congregados en Paseo de la Reforma, en torno a la columna del Ángel de la Independencia, celebran el triunfo de México sobre Ecuador.

“Si ya saben cómo se pone esto, ¿para qué vienen?”

“Nos ganó la emoción y quisimos ir al Ángel”, relató Lucía para El Financiero, quien acudió a los festejos acompañada de una amiga, la madre de ésta y su hijo de 10 años, y su primo. Explicó que no querían llegar hasta el Ángel, porque era imposible, pero sí querían acerca por lo menos a Reforma “porque el niño estaba emocionado”.

Salieron poco antes de que terminara el partido para evitar las aglomeraciones, pero al intentar acercarse a Paseo de la Reforma, quedaron atrapados entre quienes buscaban entrar y quienes intentaban salir.

“Entonces empezamos como a chocar todos y ya era imposible hasta caminar. Ya llegó un momento en que se colapsó de gente, de los que querían salir como de los que querían entrar. Incluso la gente que quería salir nos aventaba. O sea, estaban desesperados también.”

El grupo buscó resguardarse en un puesto para proteger al menor y a la mujer de 64 años que los acompañaba. “La gente, el mar de gente, literal, era una marea que ya no podíamos controlar. Si no nos agarrábamos fuerte, nos llevaba la gente y te perdías.”

Lucía cuenta que intentaron aguantar en ese lugar, entre Florencia y Hamburgo, pero su amiga les propuso atravesar la calle para intentar salir. Con lo que no contaban es que aquella salida estaba colapsada. Al cruzar, Lucía perdió de vista a su primo.

“Cuando llegamos ahí, donde todos estaban cayendo, había una moto tirada, atravesada. Entonces caían unos y el otro de atrás se caía y así, era un efecto continuo.”

Aficionados de la Selección Mexicana arriban al Ángel de la Independencia para ver el partido México vs Ecuador de los 16vos de Final de la Copa Mundial 2026.

Lucía cayó junto con la madre de su amiga y trató de ayudarla a levantarse. En medio de ese caos, la gente comenzó a caer encima de ellas. “Yo no sé de dónde saqué fuerzas, de verdad, no sé qué pasó, cómo le hice, pero logré incorporarme y empecé a jalarla.”, relató.

Finalmente, ella y su amiga lograron sacar a la mujer de 60 años, pero recuerda que quedaron muchas personas tiradas encima de otras.

Tras lograr salir de la zona, después de 10 minutos aproximademente, que le parecieron eternos, Lucía cuenta que, presa del pánico y el enojo que sentía, se acercó a los policías para reclamarles la falta de apoyo.

“Les dije: ‘¿Por qué no están haciendo nada? Ya vieron lo que está pasando acá atrás’. Y me dijeron: ‘Pues es que si ya saben cómo se pone esto, ¿para qué vienen?’

Después de esta experiencia, aseguró que no volvería a asistir a una celebración similar.

“Yo ya quedé traumada. Ya no podría volver a asistir a algo así. De hecho, le pedí a mi hijo que nunca lo haga”.

ERUM y la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) atendieron a dos personas, sobre la calle de Lancaster al cruce con Reforma, que resultaron heridas por aplastamiento de la multitud.

El saldo oficial de los festejos tras el México vs. Ecuador

De acuerdo con cifras oficiales, durante la jornada se realizaron mil 615 atenciones médicas tanto en el Estadio Ciudad de México como en carpas instaladas sobre Reforma. Además, 28 personas requirieron traslado hospitalario debido a la gravedad de sus lesiones, principalmente contusiones, fracturas, heridas, esguinces, intoxicaciones etílicas y crisis de ansiedad.

El Gobierno de la Ciudad de México informó que tres de las víctimas perecieron por asfixia después de ser encontradas inconscientes en distintos puntos cercanos al Ángel de la Independencia.

Las autoridades identificaron a los fallecidos como dos mujeres, de 19 y 48 años, y un hombre de 44 años.

Posteriormente se confirmó una cuarta víctima: un hombre de aproximadamente 30 años que ingresó a un hospital tras presentar una crisis epiléptica, convulsiones y sangrado digestivo. Horas después sufrió un paro cardiorrespiratorio y murió.

La jefa de Gobierno, Clara Brugada, anunció apoyo y acompañamiento a las familias de las víctimas, además de reiterar el llamado a realizar celebraciones deportivas con responsabilidad. Cuestionada sobre las próximas medidas, la mandataria descartó el cierre del Ángel de la Independencia, la instalación de vallas o restricciones de acceso de cara al partido entre México e Inglaterra.