Pelear por un campeonato necesita especial concentración, algo que le faltó a Saúl ‘Canelo’ Álvarez la vez que negoció la libración de su hermano, al que secuestraron en Jalisco previo a su enfrentamiento por el campeonato de peso super medio de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

Hace casi 10 años, el boxeador mexicano se detuvo para ser él mismo quien negoció con los secuestradores de su hermano Víctor Álvarez, conocido como ‘El Paletas’, pese a los compromisos que ya tenía agendados por la pelea del ‘Canelo’ vs. Rocky Fielding.

Esta historia no se supo hasta que el mismo boxeador lo confesó en una entrevista, pues temía que la seguridad de su familia se vulnerara más, o que hubiese autoridades coludidas con el secuestro del famoso ‘Pale’.

¿Cómo fue el secuestro del hermano del ‘Canelo’?

La tarde del 10 de diciembre de 2018, el hermano del ‘Canelo’ acudió al banco para retirar una fuerte suma de dinero (alrededor de 200 mil pesos) y posteriormente se dirigía a su cas,a según contó el mismo Víctor hace tres años.

Antes de llegar, se detuvo en una gasolinera, recibió un golpe en la nueca y perdió el conocimiento por un rato. Cuando despertó, le pidieron desbloquear su celular y, al ver fotos con el campeón de boxeo mexicano, consideraron que ‘había dinero’ ahí.

Víctor nunca dijo que era hermano del ‘Canelo’, solo que lo conocía por un amigo; en cuanto al dinero que retiró del bancó, aseguró que fue tras la venta de un automóvil.

'El Canelo' Álvarez negocio durante tres días la liberación de su hermano secuestrado en Jalisco. (Fotoarte: El Financiero | Crédito: Shutterstock)

¿Qué le dijo ‘Canelo’ a los secuestradores de su hermano?

Cuando le llaman a Saúl Álvarez para informarle que su hermano estaba secuestrado, él se encontraba en Nueva York, a días del enfrentamiento por el título de la AMC en peso super medio.

“Te vuelves loco en ese instante. Decidí que debía tomarme un momento para calmarme porque tenía una pelea en puerta y quería solucionarlo”, compartió Álvarez en el programa In Depth With Graham Bensinger en 2021; fue hasta ese momento que se supo de aquel difícil episodio en su vida familiar.

En la misma entrevista, el boxeador aseguró que la negociación duró alrededor de tres días y la orquestó él, pero nunca tuvo contacto directo con los delincuentes; fue uno de sus primos el que intervino en las llamadas.

La negociación para liberar a Víctor Álvarez

De acuerdo con lo que reveló el hermano del ‘Canelo’ en conversación con Carlos Lizárraga para el podcast Los Mafia, pidieron al menos un millón de dólares para liberarlo después de ver las fotos con el esposo de Fernanda Gómez.

Evidentemente, la familia no entregaría tal cantidad de dinero, por lo que ‘Canelo’ llegó a un acuerdo de depositarles 500 mil, aunque no especificó si fueron pesos o dólares. Gracias a eso, los secuestradores consideraron que no valía la pena tener a Víctor privado de la libertad tanto tiempo.

'Canelo' acordó depositarle a los secuestradores 500 mil. (Fotoarte: El Financiero / Créditos: IA Gemini, EFE).

“Un vato dijo: ‘Este no tiene feria, no es pariente del boxeador, no es nada. Nada más dicen que juntaron 500 mil, que no tiene más, que ya consiguieron, pidieron prestado, pues ya con eso hay que soltarlo’. Me sentía impotente. ‘Hay que matarlo’, decía un güey”, sentenció.

Tras recibir el dinero, lo abandonaron cerca de la V Región Militar, a pocos metros de la colonia Jardín Real, donde vivía con su familia.

¿Por qué ‘Canelo’ Álvarez no denunció el secuestro de su hermano?

Aunque la situación marcó a su familia, decidieron no denunciar ante las autoridades, ya que consideraba que los policías de Jalisco fueron testigos de lo ocurrido.

“Es muy complicado en México, porque a lo mejor ellos (la policía) estaban involucrados en la situación. Creo que sí estaban involucrados”, lamentó el campeón indiscutido de las 168 libras.

View this post on Instagram

‘El Paletas’ también cree que la policía de Jalisco tenía conocimiento del delito, pues le pareció escuharlos hablar con los secuestradores sin intervenir para su liberación, pese a que gritaba desde una cajuela por ayuda.

“Se pararon con una patrulla, yo escuché los radios, yo estaba en la cajuela, pegaba un golpe y nada. Los vatos hablando como si nada con los policías, ya había arreglo ahí”, aseguró.