Abasolo, Guanajuato.- Tomar agua le salvó la vida a Juan Carlos: estuvo a escasos metros del Brinco del Diablo cuando se derrumbaron las rocas en Abasolo.
El jueves, como muchos otros días, con su pala, pico, carreta y cubetas, Juan Carlos trabajaba en el margen del arroyo La Barranca, a unos 300 metros de la peña oriente del cerro El Brinco del Diablo.

Entre la sombra de los árboles realizaba labores de limpieza, pero interrumpió sus actividades para tomar agua. Se retiró del margen del arroyo hacia una de las vialidades de la colonia Guadalupe cuando ocurrió lo que nunca había imaginado.
“Venía caminando bajando la barranca. Vi la avalancha de piedras y el polvaderón; en ese momento pensé que se había caído un árbol, pero no, eran las piedras. No pensé nada, me dio mucho miedo”, compartió Juan Carlos.

Mientras personal de Protección Civil estatal y municipal revisaba la zona del derrumbe, este viernes, con temor a que se registrara otro temblor, Juan Carlos retomó sus actividades laborales.

“Como estaba cerca, yo sí sentí el temblor; aquí la mayoría de la gente no lo sintió. Sí había escuchado que esto ya había pasado antes. Tengo miedo de que se repita, pero uno tiene necesidad y hay que trabajar”, platicó el hombre mientras se apresuraba a realizar trabajos de limpieza.
Últimas noticias sobre Guanajuato hoy
Incendio forestal consume 4 hectáreas en cerros del Acceso Diego Rivera en Guanajuato
Guanajuato capital analiza hermanamiento con ciudad rusa para intercambio cultural y turístico
Sequía en Guanajuato mató a 3 de cada 10 miembros de ganado
