Tras 6 años de búsqueda, madre e hija desaparecidas en Apaseo el Grande, vuelven sin vida a casa

Apaseo el Grande, Gto.- Hay promesas que se sostienen a contracorriente, alimentadas únicamente por el amor y la fe. Para la familia Pérez Mandujano, la espera terminó después de seis años de incertidumbre, aunque el desenlace llegó acompañado del peso sofocante del duelo tras el hallazgo sin vida de María del Rayo y Karla Fernanda, madre e hija.

Esta semana la fiscalía confirmó la localización de María del Rayo y Karla Fernanda, ambas originarias de este municipio, cuyo rastro se había perdido en la bruma de la violencia que aqueja a la región.

El hallazgo cierra un capitulo de agonía diaria para sus seres queridos, quienes durante más de dos mil días no dejaron de pronunciar sus nombres ni de pegar sus fotografías en cada poste y red social disponible.

Aunque el destino final no fue el milagro de volver a abrazarlas con vida, la entrega de sus cuerpos trae consigo una amarga certeza: la posibilidad de darles un descanso digno y un lugar donde llorarlas.

Agradecen en medio del dolor

​Después de seis años regresan a casa, expresaron sus familiares a través de un mensaje cargado de emotividad, en el que reflejaron el alivio de haber cumplido el compromiso de no abandonarlas en el olvido, aun a costa del propio desgaste físico y emocional.

En su mensaje de despedida, la familia hizo una pausa en su pena para volcar su gratitud hacia la ciudadanía. Agradecieron a cada persona que, sin conocerlas, compartió una ficha de búsqueda, sostuvo una veladora o se negó a dejar que el caso fuera sepultado por el paso del tiempo.

De manera especial, reconocieron el papel de las colectivas de madres buscadoras.

En un entorno donde las respuestas institucionales suelen llegar con lentitud, fueron estas mujeres unidas por la misma herida quienes caminaron junto a ellos, rastrearon veredas y ofrecieron el abrazo fraterno cuando la desesperanza amenazaba con ganarlo todo.

Su acompañamiento fue la brújula en medio de la oscuridad.

Aún faltan muchos

Hoy, Apaseo el Grande atestigua una historia que se repite en muchas familias del estado, pero que no por cotidiana deja de doler.

La familia, ha solicitado a la comunidad respeto, espacio y solidaridad para transitar las horas más difíciles de este proceso funeral.

Mientras las oraciones se elevan por el eterno descanso de María del Rayo y Karla Fernanda, queda en el aire el llamado a la empatía hacia quienes aún buscan a los suyos.

Ellas ya están en casa, pero la promesa de memoria y justicia apenas comienza.