Celaya, Guanajuato.- Luego de que la Dirección de Fiscalización retiró del primer cuadro de la ciudad y de la Feria del Alfeñique a las personas que se caracterizan de algún personaje, así como a los botargueros que piden una cooperación voluntaria o cobran por tomarse fotografías, solo 11 se han acercado al municipio para regularizarse.
El director de Fiscalización, Eduardo Griss Kauffman, señaló que ya se tuvo acercamiento con 11 personas que se disfrazan y se instalan en distintos puntos del centro, y que únicamente a ellas se les permitirá colocarse nuevamente, pero primero deberán pagar la multa que se les aplicó.

Griss Kauffman explicó que se detectó a personas provenientes del Estado de México que cobran entre 50 y 70 pesos por dejarse fotografiar, y a ellas no se les permitirá instalarse porque no desean registrarse ante el municipio para regularizar su actividad y porque su trabajo no es considerado una acción altruista.
“Se han presentado 11 personas; las vamos a apoyar con un permiso o un oficio temporal o por temporada. Son personas que también colaboran con el Ayuntamiento en eventos como Día de Reyes u otras actividades donde se requieren botargas. A los 11 se les retiró, se les aplicó una multa de 478 pesos, pero se acercaron y buscaremos la manera de apoyarlos”, indicó el funcionario.
Las 11 personas multadas solicitaron un descuento en la sanción y la posibilidad de continuar trabajando. “Vamos a ver la manera de apoyarlos, pero no así a quienes no se han acercado. Detectamos a cinco personas del Estado de México que no portan identificación ni documentos que permitan apoyarlos; a ellos no se les concederá permiso”, agregó.
Este sábado se observó a padres de familia que se acercaban a las personas caracterizadas para animarlas a seguir colocándose, pues además de ser una atracción, representa una fuente de empleo.
Las personas que se disfrazan piden que se les permita instalarse nuevamente en la Feria del Alfeñique, ya que consideran que es una forma lícita de ganarse la vida. Algunos ciudadanos opinaron que están de acuerdo en que se les deje trabajar, siempre y cuando estén regulados.
La multa para los botargueros, estatuas vivientes o personas que se disfrazan de algún personaje y cobran por tomarse fotos es de 478 pesos.
De acuerdo con Griss Kauffman, el Reglamento de Justicia Cívica otorga facultades a la Policía Municipal para retirar de la vía pública a quienes cobren por dejarse fotografiar.
El director manifestó que la intención no es afectar a quienes realizan esta actividad, sino regular su presencia y garantizar el orden.

El alcalde, Juan Miguel Ramírez, señaló que no se les quitará su fuente de empleo, sino que se busca mantener el orden en todos los sentidos, ya que el municipio trabaja en el reordenamiento del comercio y la regulación de quienes ofrecen este tipo de espectáculos callejeros.
