A través de una publicación en su red social Truth Social, el mandatario estadounidense aseguró que Washington accedió a mantener abiertas las conversaciones diplomáticas, aunque reiteró que la tregua quedó oficialmente concluida.
“La República Islámica de Irán nos ha pedido que continuemos las conversaciones. Hemos accedido a hacerlo, pero Estados Unidos les ha dejado claro, sin lugar a dudas, que el alto el fuego ha terminado”, escribió Trump.
Ataques reavivan la tensión en Irán

Las declaraciones del presidente estadounidense ocurrieron después de que una serie de ataques aéreos, cuya autoría no ha sido confirmada oficialmente, impactaran distintas zonas del sur de Irán, apenas horas después de que Washington anunciara el fin de sus operaciones militares.
Los bombardeos coincidieron con los preparativos para las ceremonias fúnebres del fallecido líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei. Aunque las autoridades iraníes evitaron señalar directamente a un responsable, un legislador advirtió a los Emiratos Árabes Unidos (EAU) por su presunto apoyo a Estados Unidos durante la ofensiva militar.
Hasta el momento, los gobiernos del Golfo Pérsico no han emitido una postura oficial sobre estas acusaciones.
La tensión también se mantiene en torno al Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, por donde transita cerca del 20% del comercio global de petróleo y gas natural.
Mientras Estados Unidos y sus aliados insisten en mantener libre la navegación internacional, Irán sostiene que el paso debe permanecer bajo su control y plantea cobrar tarifas a las embarcaciones que crucen la zona.
Durante las semanas más intensas del conflicto, las restricciones al tránsito marítimo provocaron una fuerte volatilidad en los mercados energéticos, llevando el precio del petróleo a superar los 120 dólares por barril. Sin embargo, las cotizaciones han comenzado a estabilizarse tras la disminución de las operaciones militares.
Estados Unidos concluyó una ofensiva con cerca de 90 objetivos

El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que concluyó una operación militar en la que fueron atacados aproximadamente 90 objetivos dentro de territorio iraní.
Poco después de ese anuncio, medios iraníes reportaron nuevas explosiones y bombardeos en distintas provincias, entre ellas Bushehr, Sistán y Baluchistán, así como en las ciudades de Ahvaz y Chabahar.
Hasta ahora, el ejército estadounidense no ha confirmado si esas acciones posteriores estuvieron relacionadas con sus operaciones.
Irán respondió con ataques en varios países del Golfo

En respuesta a los bombardeos estadounidenses, Irán lanzó una nueva ofensiva con misiles y drones contra objetivos ubicados en Baréin, Jordania, Kuwait y Qatar.
Las autoridades de esos países activaron sistemas de defensa aérea y ordenaron a la población resguardarse mientras eran interceptados diversos proyectiles.
En Kuwait se reportó al menos una persona lesionada durante las maniobras de defensa, mientras que las sirenas antiaéreas sonaron en distintos puntos de la región.
Tras los ataques, el presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohammed bin Zayed Al Nahyan, viajó de inmediato a Kuwait para sostener reuniones con el emir del país y coordinar la respuesta regional.
De forma paralela, las naciones del Golfo mantienen contactos diplomáticos con Qatar, país que, junto con Pakistán, continúa desempeñando un papel clave como mediador en las conversaciones entre Washington y Teherán para evitar que la crisis derive nuevamente en un conflicto militar de gran escala.
