Durante una entrevista concedida a Fox News, el mandatario aseguró que su gobierno responderá con firmeza a la ofensiva y adelantó que la reacción militar será contundente.
“Les vamos a dar una jodida paliza”, declaró Trump, quien reiteró que Irán enfrentará una respuesta severa por parte de las fuerzas estadounidenses.
Trump revela cómo respondió Estados Unidos al ataque
El presidente explicó que el lanzamiento de misiles tomó por sorpresa a las tropas estadounidenses desplegadas en la región, las cuales contaron con apenas unos minutos para detectar, interceptar y destruir los proyectiles balísticos antes de que impactaran la base militar.
Asimismo, comentó que revisó imágenes del operativo en las que el personal militar transmitía coordenadas en tiempo real para neutralizar la amenaza.
Irán reivindica el ataque

La Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) asumió la responsabilidad del ataque ocurrido este miércoles, en medio de una nueva escalada del conflicto regional.
La ofensiva coincidió con bombardeos de precisión realizados por Estados Unidos y Arabia Saudita contra posiciones de milicias aliadas de Irán ubicadas en el este de Irak.
De acuerdo con el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), la operación conjunta respondió a más de 30 ataques con drones lanzados durante las últimas 72 horas contra fuerzas estadounidenses y contra infraestructura energética saudí.
Estados Unidos coordinó la operación con Irak

Trump también aseguró que las acciones militares emprendidas por Washington y Riad fueron coordinadas previamente con el gobierno iraquí.
El mandatario calificó a las milicias chiíes respaldadas por Irán como un “cáncer” para la región y afirmó que su administración analiza nuevas medidas militares contra estos grupos.
La nueva confrontación militar agrava un conflicto que ya supera cinco meses y mantiene estancados los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo de paz.
Aunque anteriormente Trump había ordenado una pausa en las hostilidades con el objetivo de abrir un espacio para el diálogo, el reciente intercambio de ataques vuelve a elevar la tensión en Medio Oriente y genera incertidumbre sobre la evolución del conflicto.
Las declaraciones del presidente estadounidense llegan en un momento en el que la seguridad regional continúa deteriorándose, mientras Estados Unidos e Irán intercambian acusaciones y mantienen una creciente actividad militar a través de aliados en distintos frentes.
