En entrevista con Bloomberg Television, Greer explicó que actualmente se mantiene vigente la tasa de 10%, pero se emitirá una proclamación para elevarla selectivamente al 15%, en línea con la política comercial impulsada por la Casa Blanca.
El anuncio ocurre en medio de la incertidumbre generada tras la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de invalidar los llamados “aranceles recíprocos” promovidos por Trump, lo que obligó a la administración a redefinir el marco legal para mantener su estrategia comercial.
¿A qué países afectará el aumento?

Greer señaló que el objetivo es dar “continuidad” a los acuerdos ya negociados con socios estratégicos y aclaró que el incremento no necesariamente implicará una carga acumulada mayor para países con tratados vigentes.
Al ser cuestionado sobre un posible impacto en la Unión Europea o el Reino Unido, indicó que más adelante se detallará cómo se ajustará el esquema para respetar compromisos internacionales.
“El propósito es recrear la política comercial desarrollada en el último año, honrar acuerdos y, al mismo tiempo, contar con herramientas de cumplimiento”, afirmó.
Base legal para el nuevo arancel
El gobierno estadounidense está aplicando el arancel general bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que permite imponer tarifas por hasta 150 días sin aprobación del Congreso.
Durante ese periodo, la administración prevé iniciar investigaciones bajo otras disposiciones legales para establecer gravámenes más permanentes en sectores o países específicos.

Greer estimó que podría tomar “un par de meses” restablecer el régimen arancelario de forma plenamente compatible con los acuerdos existentes.
China y posible reunión con Xi
En el caso de China, Washington busca mantener aranceles de entre 35% y 50%, dependiendo del producto. Trump planea reunirse con el presidente Xi Jinping a finales de marzo o principios de abril para discutir la posibilidad de extender la tregua comercial.
T-MEC y tensiones con México y Canadá

Sobre el tratado comercial de América del Norte, conocido como Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), Greer indicó que continúan las conversaciones con México y Canadá.
Entre los puntos de fricción mencionó el trato de México a empresas energéticas estadounidenses, reglas lácteas en Canadá y boicots a bebidas alcohólicas de origen estadounidense, así como preocupaciones sobre triangulación comercial.
Aunque reportes señalan que Trump ha considerado abandonar el acuerdo, el representante comercial matizó esas versiones y sostuvo que el enfoque actual es negociar protocolos adicionales más que una salida total del tratado.
El anuncio del posible aumento al 15% marca un nuevo capítulo en la política comercial estadounidense, con implicaciones para sus principales socios y para el equilibrio del comercio global.
