Ciudad de México, México.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una pausa temporal en los ataques militares contra instalaciones energéticas de Irán, tras asegurar que su gobierno ha sostenido conversaciones recientes con autoridades iraníes. Sin embargo, desde Teherán se negó categóricamente que exista algún proceso de negociación.

A través de su red social Truth Social, el mandatario informó que ordenó al Departamento de Defensa de Estados Unidossuspender durante cinco días las ofensivas contra centrales eléctricas e infraestructura energética iraní, como resultado de lo que describió como diálogos “positivos y productivos”.

“Existe una posibilidad real de alcanzar un acuerdo”, afirmó Trump, quien añadió que las conversaciones continuarán durante la semana, aunque reconoció que no hay garantías de éxito.

EU afirma diálogo; Irán lo desmiente

En declaraciones posteriores, el presidente estadounidense señaló que las negociaciones se estarían llevando a cabo con figuras relevantes dentro del gobierno iraní, aunque no con el líder supremo. Según Trump, estos interlocutores serían “personas razonables” con capacidad de influir en una eventual salida al conflicto.

No obstante, medios iraníes y funcionarios cercanos al régimen desmintieron estas afirmaciones. De acuerdo con reportes difundidos por la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria de Irán, actualmente no existe ningún canal de diálogo activo con Washington.

Un alto funcionario iraní aseguró que se trata de “guerra psicológica” y reiteró que el país no tiene intención de negociar bajo presión, además de confirmar que el estratégico Estrecho de Ormuz permanecerá cerrado.

Condiciones y tensiones en aumento

Trump también reveló que entre las exigencias de Estados Unidos para alcanzar un acuerdo se encuentra la suspensión total del programa nuclear iraní, así como restricciones al desarrollo de misiles.

“Queremos que no haya armas nucleares ni nada parecido. Buscamos estabilidad en Medio Oriente”, declaró el mandatario, quien incluso sugirió que su país podría intervenir directamente en el control del uranio enriquecido en caso de un eventual pacto.

La pausa anunciada llega después de un ultimátum lanzado por Trump el fin de semana, en el que exigió a Irán levantar el bloqueo parcial en el Estrecho de Ormuz, advirtiendo que, de no hacerlo, se intensificarían los ataques contra su infraestructura energética.

Riesgo de escalada

En respuesta, la Guardia Revolucionaria advirtió que cualquier ofensiva contra instalaciones iraníes provocaría una reacción contundente, que podría incluir el cierre total del paso marítimo, por donde circula una parte significativa del petróleo mundial.

El conflicto, que ha escalado en las últimas semanas, mantiene en alerta a la comunidad internacional debido a su impacto en los mercados energéticos y la estabilidad regional.

Mientras tanto, la aparente contradicción entre Washington y Teherán sobre la existencia de negociaciones añade incertidumbre a un escenario marcado por amenazas, presión diplomática y riesgos de una mayor escalada militar.