La medida permitirá, durante 60 días, que buques con bandera extranjera trasladen petróleo, gas y otros insumos entre puertos estadounidenses, en un contexto marcado por tensiones con Irán y presiones en el mercado energético global.
¿Qué cambia con la suspensión?

La Ley Jones establece que el transporte marítimo entre puertos de Estados Unidos debe realizarse exclusivamente en embarcaciones construidas, operadas y registradas en el país.
Con esta exención, se abre la posibilidad de utilizar barcos internacionales para mover:
- Petróleo crudo
- Gas natural
- Derivados refinados
- Líquidos de gas natural
- Carbón
- Fertilizantes
El gobierno estadounidense busca así facilitar el flujo de recursos estratégicos y evitar desabasto que afecte tanto a la economía como a operaciones militares.
Impacto en precios de gasolina y combustibles
La decisión podría traducirse en un alivio para los consumidores, especialmente en la costa este de Estados Unidos, donde los costos de transporte suelen ser más altos.
Estimaciones de JPMorgan Chase & Co. sugieren que la medida podría generar ahorros de hasta 10 centavos de dólar por galón de gasolina.
Además, permitir el uso de buques extranjeros —generalmente más baratos— reduciría el costo de traslado desde el Golfo de México hacia refinerías del noreste del país.
Crisis global presiona el mercado energético

La flexibilización ocurre en medio de una fuerte disrupción en el suministro global, tras el cierre del Estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el comercio petrolero mundial.
Por esta vía circulan alrededor de 15 millones de barriles diarios, por lo que su interrupción ha generado volatilidad en los mercados.
El precio del crudo Brent, referencia internacional, alcanzó los 109 dólares por barril, reflejando la tensión derivada del conflicto en Medio Oriente.
Estrategia energética y presión política
La suspensión de la ley forma parte de un paquete más amplio de medidas impulsadas por la administración de Donald Trump para contener el aumento de los combustibles.
Entre ellas destacan:
- Liberación de reservas estratégicas de petróleo
- Posible flexibilización de sanciones al crudo ruso
- Evaluación de escoltas militares para buques en zonas de riesgo
- El alza en los precios energéticos representa un desafío político clave rumbo a las elecciones de medio mandato en Estados Unidos.
Antecedentes y críticas a la medida

La exención de la Ley Jones no es inédita. En 2022, el entonces presidente Joe Biden aplicó una medida similar tras el huracán Fiona para facilitar el suministro de combustible a Puerto Rico.
Sin embargo, la decisión ha generado críticas por parte de la industria naval estadounidense, que considera que la ley protege la capacidad marítima nacional.
Desde la Casa Blanca se ha insistido en que la medida es temporal y busca garantizar el suministro energético sin afectar a largo plazo al sector naval.
