“Nos llevamos muy bien”, declaró Trump ante la prensa. “No éramos amigos, ni siquiera lo conocía, pero fue una reunión fantástica”. Añadió que ambos países continúan coordinando esfuerzos en materia de combate al narcotráfico y cooperación regional.
Petro apuesta por una nueva etapa con Washington

Desde Washington, Gustavo Petro calificó el acercamiento como “positivo” y confió en que el diálogo abra una nueva fase de entendimiento entre las dos naciones.
“Aquí se fortalece un camino entre gobiernos distintos, con visiones diferentes, pero capaces de encontrar soluciones comunes”, expresó el mandatario colombiano, quien reveló que la conversación tuvo un tono cordial y sin tensiones.
Entre los temas abordados estuvieron la lucha contra el narcotráfico, la transición energética, el comercio regional y la posibilidad de exportar gas venezolano a través de territorio colombiano.
Reunión sin protocolo ni ceremonia

El encuentro se realizó a puerta cerrada y sin el tradicional acto protocolario de bienvenida. Petro ingresó al complejo presidencial por una entrada alterna, sin guardia de honor ni recepción oficial por parte de Trump.
La reunión se llevó a cabo en el Ala Oeste, cerca de la Oficina Oval, con la participación de funcionarios de alto nivel de ambos países, incluidos la canciller colombiana Rosa Villavicencio, el ministro de Defensa Pedro Sánchez y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Un acercamiento tras meses de desacuerdos
El diálogo se produce después de varios meses de tensiones derivadas de diferencias en la estrategia antidrogas. Washington ha cuestionado el aumento en la producción de cocaína durante el actual gobierno colombiano, mientras Petro defiende su política de sustitución de cultivos ilícitos mediante programas sociales.
Estas discrepancias llevaron a Estados Unidos a retirar la certificación de Colombia como país cooperante en la lucha contra las drogas e imponer sanciones que deterioraron la relación bilateral.

Además, hubo fricciones por operativos navales estadounidenses en el Caribe y por posturas divergentes frente a la situación política en Venezuela.
Aunque no se anunciaron medidas concretas de inmediato, Trump confirmó que su equipo ya analiza mecanismos para revertir las sanciones y fortalecer la cooperación bilateral.
De concretarse, este acercamiento podría representar un giro significativo en la política exterior entre ambos países, con un enfoque más pragmático en seguridad, energía y comercio.
El encuentro, según ambas delegaciones, abre la puerta a una relación menos confrontativa y más orientada a acuerdos estratégicos.
