1.- UG: justificación e impunidad en Artes

La serie de titubeos, presiones y reconsideraciones que mostró la rectora general de la Universidad de Guanajuato (UG), Claudia Susana Gómez López, quedaron enmarcadas en el cierre de las investigaciones por violencia de género que derivaron de las denuncias que presentaron varias alumnas de la División de Arte y Diseño contra ocho profesores.
Lo peor de todo, es que tanto la rectora como las denunciantes terminaron pagando el costo de todo este proceso de año y medio. No así la lideresa de la Asociación Sindical del Personal Académico y Administrativo de la Universidad de Guanajuato (Aspaaug), Lizbeth Reyes Montúfar, quien salió fortalecida y empoderada al margen de la cúpula universitaria.
El tratamiento del caso fue pésimo. Tan certera fue la absolución de los ocho profesores denunciados, que la ventanilla de Ugénero no se tomó la molestia de notificar paso a paso el proceso de revisión con las víctimas; absolutamente todo el proceso se realizó sin informar avances y resoluciones. La reubicación de los que fueron señalados como agresores se dio, y ya.
Vale la pena recordar que los casos fueron denunciados e investigados desde inicios del año pasado. Era evidente que la gravedad de las acusaciones y las pruebas presentadas implican la medida de suspensión para los catedráticos, al menos mientras la investigación se realizaba. Así ocurrió, para luego ser reubicados inexplicablemente.
Lo anterior provocó la cólera estudiantil que en septiembre se manifestó y plasmó en el pliego petitorio la separación que ameritaba los acusados. Claudia Susana accedió -seguramente sin medir ni conocer los alcances de la decisión- y separó nuevamente a los profesores de sus encargos. Como sabemos, esto provocó que un nuevo frente se abriera con Reyes Montúfar.
En Correo le informamos de la inconformidad y amago que la lideresa sindical difundió en febrero, para exigir la reubicación de los profesores, so pena de romper las mesas de diálogo sobre las condiciones laborales. Esta presión dio resultado, pues en cosa de semanas los acusados ya estaban otra vez en las aulas.
Peor aún y de acuerdo con el vocero universitario, Enrique Rivera, aún “considerando la evidencia proporcionada por el propio programa de igualdad de género y como resultado del proceso se concluyó la investigación”, pues según dijo no se encontró sustento en las acusaciones. Una explicación que llega sobre la presión mediática, pero no por las demandantes.
Ahora queda la sensación de una universidad débil institucionalmente, estudiantes vulnerables y expuestas a la impunidad, mientras un sindicato se afianza como un poder alterno dentro de la UG, capaz de doblegar a la rectoría general.
2.- Batres pone en vilo a Sheffield

Este sábado a partir de las 2 de la tarde en una de las naves del centro comercial Outlets Mulza, Ricardo Sheffield Padilla se presentará ante sus seguidores en Morena para celebrar sus resultados y hacer el corte de caja de lo que viene para él y sus allegados.
Se trata de un evento que ya tenía contemplado, tomando en consideración que, para estas fechas, ya tendría en sus manos el cargo federal que apalabró con la virtual presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Ahora sabemos que no es así. El jueves pasado no hubo anuncio alguno… lo que hubo fue una reunión de la propia Sheinbaum con el jefe de gobierno de CDMX, Martín Batres.
Se reunieron en la casa de transición de la presidenta electa, en donde se acordó la incorporación de Martí ni más ni menos que al gabinete federal. Un anuncio que no podría gustar mucho a Sheffield pues se trata de un perfil pesado de Morena que de último momento salió a disputarle la dirección del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).
Como le hemos explicado en este espacio, el Infonavit se ha convertido en ese oscuro objeto del deseo una vez que sus capacidades sean reformadas en la ley, pues ahora se hará cargo de planear y construir más de 1 millón de viviendas económicas, lo que implica un ejercicio cuantioso de presupuesto público.
No hay más seguridad en la designación de Sheffield en Infonavit. Incluso su papel como senador sería útil precisamente para la pretendida reforma. Además, Batres lleva pasos adelantados, pues ya presentó una reforma local en la CDMX en el mismo sentido y, por si algo faltaba, ayer arrancó la construcción de una Unidad Habitacional con el mismo modelo que se busca para Infonavit.
3.- Polvorín en Irapuato: mucho más que una anécdota

El 26 de septiembre de 1999 un accidente de mayores magnitudes puso de luto a Celaya y a Guanajuato entero. Una serie de explosiones en bodegas de pirotécnia ubicadas en la calle Antonio Plaza, resultó en la muerte de 72 personas y dejó más de 350 heridas. Un suceso que ocurrió en un día de descanso, a las 10:15 de la mañana y en medio de un populoso centro de comercio local.
Lo ocurrido ese día quedó grabado en la memoria histórica del estado y de la ciudad cajetera. Era evidente que se tendrían que extremar las medidas de prevención y seguridad, así como de valorar la fabricación, almacenamiento y venta de fuegos artificiales. El trauma social fue evidente y nada podría seguir igual.
Por eso la explosión del polvorín de la comunidad de Peñuelas en el Irapuato gobernado por Lorena Alfaro García, provocó un pavor generalizado. La Secretaría de Seguridad Ciudadana de Irapuato informó que el sitio lo supervisaron en junio y se encontró en condiciones para operar, y únicamente una niña de 13 años resultó con lesiones por una ventana que se rompió, todo mundo pensó lo peor.
Si bien se indicó que de manera periódica, personal de la Coordinación Municipal de Protección civil en coordinación con personal de la Secretaría de la Defensa Nacional realizan visitas de supervisión, es el peritaje de lo ocurrido es el que habrá de esclarecer la causa de la explosión, pues es la única manera de encontrar alguna adecuación en el reglamento y prevenir hechos similares.
Son nueve fábricas o almacenes de pirotecnia en Irapuato, una cantidad completamente asequible para extremar el cuidado de un giro de negocio, difícil de prohibir, pero de máxima delicadeza en su tratamiento. Se trata pues, de un aviso para no esperar una tragedia.
CONTRA RETRATO
Gerardo Fernández González

Sin duda alguna ha sido uno de los diputados más connotados de la oposición. Ha tomado en sus manos temas incómodos que ni siquiera Morena se ha atrevido a tomar, sin embargo, sus traspiés políticos también han sido cuantiosos y el fin de la legislatura sin duda le ofrece un impasse perfecto para reenfocar el sentido de su trayectoria.
Aquí le comentamos en días anteriores que, en un de sus últimos extravíos, solicitó a la comisión de administración que se le vendiera la camioneta que tiene a su cargo, como si se tratara de un bien inmueble subvaluado como el resto de los mobiliarios. Su petición fue rechazada para el desliz no cayó bien, debido a que es el tipo de medidas que dan pie a mayores despilfarros.
Por supuesto, no hay delito en la solicitud, pero como en muchas otras cosas de la vida, no se pueden hacer cosas buenas que parezcan malas ni viceversa… mucho menos en política.
Es precisamente en ese sentido la mayoría de los tropiezos que Gerardo Fernandez protagonizó estos tres años como diputado local. Fresco en la memoria está el polémico viaje a Salamanca, España, que aprovechó para convertirlo en una oportunidad vacacional que compartió con su esposa. Explicaron que no usaron recursos públicos en ella, pero quedó exhibida la inutilidad del viaje.
De ahí en más se puede hacer un recuento de las declaraciones que le causaron algún problema en su intento de ser candidato de la coalición Morena PVEM a la alcaldía de León, luego de haber sido desplazado de la candidatura a la gubernatura. Hechos de los que no es culpable, pero sí de lo que dice y hace, como la vez que se enfrascó en dimes y diretes con el moderador de un debate electoral.
