Salamanca, Guanajuato.- El temor ha regresado para vecinos de las colonias El Campanario y Rinconada San Pedro, luego de que en las últimas semanas se han registrado diversos hechos delictivos en la zona, entre ellos asaltos a transeúntes y el robo de un vehículo.

Ante esta situación, los habitantes solicitaron a las autoridades el cierre de la calle Rinconada San Martín, la cual conecta con el libramiento Valle de Santiago–Irapuato y que, aseguran, se ha convertido en una vía de escape fácil para los delincuentes.

De acuerdo con vecinos, en las últimas semanas se han registrado algunos incidentes que han generado preocupación entre las familias, principalmente durante la noche y madrugada, cuando la vigilancia es menor.

Antes estaba más tranquilo, pero últimamente hemos visto movimientos extraños y hace poco se robaron un carro. Lo que pedimos es que se cierre esa calle o que al menos se controle el acceso, porque por ahí se van muy fácil hacia el libramiento”, comentó un vecino de la zona que prefirió omitir su nombre.

Vecinos de Salamanca piden cerrar calle Rinconada San Martín por ola de robos
Vecinos de Salamanca piden cerrar calle Rinconada San Martín por ola de robos

Consideran que podría implementarse un control o cierre parcial

Los habitantes señalaron que aunque esta vialidad fue abierta para desahogar el flujo vehicular proveniente de la zona de Arboledas, consideran que podría implementarse un control o cierre parcial, principalmente en ciertos horarios, para disminuir los riesgos y brindar mayor seguridad a quienes viven en el sector.

Al respecto, el director de Seguridad Pública, Juan Pablo Ramírez Talavera, informó que el tema ya fue planteado al área de Vialidad, ya que dicha dependencia es la encargada de regular esa vía.

Explicó que la apertura de la calle se realizó por una cuestión logística para desfogar el tráfico que se genera principalmente en horas pico, tanto por la mañana como por la tarde, especialmente en la zona del puente de Mancera.

No obstante, señaló que se analiza la posibilidad de mantenerla abierta únicamente en determinados horarios para evitar que sea utilizada para la comisión de delitos, recordando que anteriormente se habían colocado vallas justamente para controlar el acceso.