Ciudad de México, México.– Las calles de Venezuela y diversas ciudades del mundo se convirtieron este fin de semana en el escenario de posturas opuestas tras el ataque atribuido a Estados Unidos y el anuncio sobre la captura del presidente Nicolás Maduro, un hecho que ha profundizado la polarización política y social entre los venezolanos.

Protestas en Caracas contra la intervención de EU

Mientras miles protestan en Caracas contra la intervención de Estados Unidos, otros venezolanos en el país y en el extranjero celebran la caída del gobierno de Nicolás Maduro (Foto: Twitter)

En Caracas, cientos de ciudadanos salieron a manifestarse para repudiar lo que califican como una agresión militar extranjera, denunciando que la ofensiva estadounidense responde a intereses geopolíticos y económicos, particularmente ligados al petróleo venezolano.

Con consignas que advertían que el conflicto podría extenderse más allá de Venezuela, los manifestantes señalaron que la intervención amenaza la soberanía nacional y la paz mundial.

“Hoy fue Nicolás Maduro, mañana puede ser cualquier presidente del mundo”, expresaron algunos participantes, quienes también exigieron el respeto al derecho internacional y la autodeterminación de los pueblos.

Otros grupos aseguraron estar dispuestos a defender el territorio venezolano, mientras llamaron a la comunidad internacional a pronunciarse ante lo que consideran una escalada militar peligrosa con impacto regional.

Celebraciones dentro y fuera del país

Mientras miles protestan en Caracas contra la intervención de Estados Unidos, otros venezolanos en el país y en el extranjero celebran la caída del gobierno de Nicolás Maduro (Foto: Twitter)

En contraste, en redes sociales comenzaron a circular imágenes y mensajes de grupos de venezolanos que celebraron la caída del gobierno de Maduro, a quienes consideran responsable de años de crisis económica, corrupción y elecciones cuestionadas.

En Santiago de Chile, comunidades de venezolanos se congregaron para festejar lo que calificaron como un “día histórico”, asegurando que el 3 de enero de 2026 marca el inicio de una nueva etapa para el país. Algunos manifestantes afirmaron que Juan Guaidó fue el legítimo ganador de procesos electorales previos y expresaron su esperanza de una Venezuela libre.

Mensajes en inglés y español destacaron la idea de que el pueblo venezolano “por fin se libera de la tiranía”, mientras otros usuarios defendieron la intervención extranjera como un mal necesario para poner fin al régimen chavista.

Un país fracturado ante un hecho histórico

Los acontecimientos evidencian una profunda división entre los venezolanos, tanto dentro como fuera del país. Mientras unos denuncian una violación a la soberanía y al orden internacional, otros celebran el fin del gobierno de Nicolás Maduro como una oportunidad de cambio político.

Hasta el momento, no existe un consenso claro ni una postura unificada, y el futuro inmediato de Venezuela sigue marcado por la incertidumbre, la tensión internacional y un debate global sobre los límites de la intervención extranjera.