A través de sus redes sociales, el Senado informó que Gertz Manero también estará a cargo de la relación con los organismos internacionales con sede en ese país, tras recibir el aval de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión.

La senadora Verónica Noemí Camino Farjat, presidenta de la Primera Comisión de Trabajo de Asuntos Políticos e Internacionales, fue la encargada de formalizar el nombramiento ante legisladoras y legisladores en el recinto legislativo.
Durante la ceremonia, Camino Farjat le tomó protesta constitucional, en la que el exfuncionario se comprometió a guardar y hacer guardar la Constitución, así como a desempeñar el cargo “leal y patrióticamente”, velando por el bienestar y la prosperidad del país.
La designación fue aprobada con más de 80 votos a favor, reflejando el respaldo mayoritario del Senado para que Gertz Manero represente a México en el país europeo.
Sustituye a una embajada marcada por señalamientos
Con este nombramiento, Alejandro Gertz Manero releva a Josefa González-Blanco Ortiz-Mena, quien dejó la embajada en medio de señalamientos por presuntos malos manejos administrativos, al menos 16 denuncias formales por hostigamiento laboral y una gestión diplomática que, según críticas internas, permaneció prácticamente paralizada.
Un paso diplomático tras una gestión cuestionada en la FGR

Gertz Manero llega al servicio exterior mexicano después de dejar la Fiscalía General de la República (FGR), cargo que ocupó durante casi siete años. Su salida fue anunciada en noviembre pasado por la presidenta Claudia Sheinbaum, en un contexto de fuertes cuestionamientos a su desempeño.
Durante su gestión al frente de la FGR, el exfiscal acumuló críticas por la lentitud y falta de resultados en investigaciones de alto perfil, dejando múltiples expedientes sin resolución o con avances limitados.
Entre los casos que no lograron sentencia definitiva destacan la Estafa Maestra, Odebrecht, presuntos actos de corrupción en Pemex, la investigación contra el expresidente Enrique Peña Nieto y el proceso iniciado —y posteriormente estancado— contra el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas.
A pesar de estos antecedentes, el Senado avaló su nuevo encargo diplomático, con lo que Gertz Manero inicia una nueva etapa en la vida pública del país, ahora desde el ámbito de la política exterior mexicana.
