Los reportes meteorológicos indican que una combinación de sequía prolongada, temperaturas elevadas y una menor acumulación de nieve durante el invierno favoreció la rápida propagación de los incendios, especialmente en la provincia canadiense de Ontario, donde decenas de siniestros permanecen fuera de control.
Ciudades de Estados Unidos quedan cubiertas por el humo
El avance de la nube de humo ha reducido considerablemente la visibilidad y teñido el cielo de tonos amarillos y marrones en ciudades como Chicago, Detroit, Minneapolis, Boston y Nueva York.
En Minneapolis, el Índice de Calidad del Aire (AQI) alcanzó niveles catalogados como “peligrosos”, lo que llevó a las autoridades a recomendar que la población permanezca en interiores, mantenga cerradas puertas y ventanas y evite cualquier actividad física al aire libre. También sugirieron utilizar mascarillas de alta filtración en caso de ser necesario salir.
Mientras tanto, en Nueva York, el humo envolvió puntos emblemáticos como Manhattan y la Estatua de la Libertad, generando preocupación entre especialistas por los efectos que las partículas suspendidas pueden tener sobre la salud.
¿Quiénes corren mayor riesgo?
Expertos en salud advirtieron que la exposición prolongada al humo puede provocar complicaciones respiratorias y cardiovasculares, especialmente en:
- Niños.
- Adultos mayores.
- Personas con asma u otras enfermedades respiratorias.
- Pacientes con padecimientos del corazón.
Las autoridades sanitarias insistieron en limitar las actividades al aire libre mientras persistan las malas condiciones ambientales.
Canadá intensifica el combate contra los incendios
Mientras el humo continúa desplazándose hacia territorio estadounidense, miles de bomberos, brigadistas y equipos especializados trabajan para contener los incendios activos en diversas provincias canadienses.
Aunque la temporada de incendios de 2026 inició con menor intensidad que las registradas en 2023 y 2025, durante las últimas semanas la situación se agravó con cientos de nuevos focos de incendio que amenazan comunidades del norte y oeste del país.
Los pronósticos meteorológicos indican que el humo continuará avanzando hacia la costa este de Estados Unidos durante los próximos días, hasta que un cambio en la dirección de los vientos permita una mejora temporal en la calidad del aire.
Evacuaciones en varias provincias canadienses
Las llamas también han obligado al desalojo de diversas comunidades.
En Columbia Británica, un incendio cercano a Boston Bar superó las mil 200 hectáreas, destruyó infraestructura y provocó órdenes de evacuación en localidades como North Bend y comunidades indígenas de la Primera Nación Boothroyd.
También se reportan evacuaciones en Manitoba, donde habitantes de Lynn Lake y de la Primera Nación Marcel Colomb abandonaron sus viviendas ante el avance del fuego.
En el Parque Nacional Wood Buffalo, el complejo de incendios conocido como Bear Creek ha requerido una amplia movilización de helicópteros, maquinaria pesada y personal especializado.
Aunque la superficie afectada aún se mantiene por debajo de la registrada en el mismo periodo de 2025, las autoridades prevén un incremento del riesgo de incendios durante julio y agosto debido a las condiciones climáticas.
Gobierno canadiense promete reforzar la respuesta
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, reconoció que la emergencia se ha deteriorado significativamente durante las últimas semanas, particularmente en el noroeste de Ontario, donde miles de personas han sido evacuadas sin certeza sobre el destino de sus viviendas.
El mandatario aseguró que el gobierno federal está preparado para proporcionar recursos adicionales conforme evolucionen las condiciones y agradeció el trabajo de bomberos, equipos de emergencia, autoridades locales y comunidades indígenas que participan en las labores de combate al fuego.
Por su parte, el jefe de la Primera Nación Cat Lake, Russel Wesley, solicitó al gobierno de Ontario declarar el estado de emergencia para agilizar la respuesta ante la magnitud de la crisis. También alertó que varias comunidades permanecen incomunicadas debido a los daños ocasionados por los incendios.
A su vez, el primer ministro de Ontario, Doug Ford, informó que más de 150 brigadas de bomberos y casi 50 aeronaves especializadas trabajan de manera permanente para proteger a las poblaciones del norte de la provincia.
Ford recordó que desde 2018 su administración ha destinado más de 1,500 millones de dólares canadienses para fortalecer el combate a incendios forestales y anunció una inversión adicional de 650 millones de dólares para ampliar la flota de aviones cisterna y reforzar la capacidad de respuesta frente a futuras emergencias.
