La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que la gravedad de la infección depende en gran medida de la detección temprana del brote y del acceso oportuno a atención médica, ya que en los casos más severos el virus puede provocar encefalitis aguda, coma y la muerte.
Aunque no es un patógeno nuevo, el virus Nipah sigue siendo una de las prioridades máximas de vigilancia sanitaria global, debido a su capacidad de transmitirse de animales a humanos, así como entre personas, y por la ausencia de tratamientos o vacunas específicas.
¿Cómo se transmite el virus Nipah?

El contagio del Nipah es principalmente zoonótico, es decir, ocurre de animales a humanos. Existen tres vías principales de transmisión:
- Contacto con animales infectados.
Los murciélagos frugívoros son los portadores naturales del virus, aunque también puede encontrarse en animales domésticos como cerdos, ovejas y caballos, que actúan como huéspedes intermediarios.
- Consumo de alimentos contaminados.
Esta es una de las formas más comunes de contagio en brotes recientes. El virus puede ingresar al organismo al ingerir frutas o jugos contaminados con saliva u orina de murciélagos infectados.
- Transmisión de persona a persona.
El Nipah puede propagarse mediante contacto estrecho con secreciones corporales, como saliva, orina o gotículas respiratorias, especialmente en entornos familiares y hospitales.
Síntomas clave del virus Nipah

El periodo de incubación suele ser de 4 a 14 días, aunque en casos poco frecuentes puede extenderse hasta 45 días.
Los síntomas iniciales incluyen:
- Fiebre
- Dolor de cabeza
- Dolores musculares
- Vómitos
- Dolor de garganta
En etapas avanzadas, los pacientes pueden presentar mareos, somnolencia extrema, confusión y alteraciones de la conciencia. Los casos graves evolucionan hacia encefalitis aguda y convulsiones.
Incluso quienes sobreviven pueden enfrentar secuelas neurológicas permanentes, como cambios de personalidad o crisis convulsivas persistentes.
Tratamiento: ¿existe cura para el Nipah?

Actualmente no existen medicamentos específicos ni vacunas aprobadas para tratar o prevenir el virus Nipah en humanos o animales.
El manejo médico se limita a cuidados de soporte intensivo, que incluyen:
- Control de síntomas
- Hidratación constante
- Atención de complicaciones neurológicas o respiratorias
¿Cómo prevenir el contagio del virus Nipah?
Ante la falta de una vacuna, la prevención es la principal herramienta para reducir el riesgo. La OMS recomienda:
- Lavar y pelar las frutas antes de consumirlas
- Desechar frutas con mordeduras o daños visibles
- Hervir jugos naturales
- Evitar el contacto con animales potencialmente infectados
- Lavarse las manos con agua y jabón de forma frecuente
¿El virus Nipah es una amenaza reciente?

El virus Nipah fue identificado por primera vez en 1998, tras un brote entre ganaderos porcinos en Malasia, y debe su nombre a la aldea donde se detectó inicialmente.
Debido a su alta mortalidad, facilidad de transmisión y falta de contramedidas médicas, la OMS lo ha clasificado —junto con el Ébola y el covid-19— como una enfermedad prioritaria de investigación, por su potencial para provocar una pandemia.
Además, se estima que alrededor del 20 por ciento de los sobrevivientes desarrolla secuelas neurológicas a largo plazo, lo que refuerza la urgencia de fortalecer la vigilancia, la detección temprana y las medidas preventivas a nivel mundial.
