Lo que ocurre en Acción Nacional con el pleito entre la gobernadora y la alcaldesa es algo serio y todos los protagonistas tienen que andarse con cuidado porque las consecuencias de la ruptura pueden acelerar la descomposición del PAN en Guanajuato.
Hay radicales en el grupo en el poder, cercanos a Libia García, como le comenté aquí hace semanas, que quieren que no haya más concesiones y ya no se le busque e incluso que se le deje abierta la puerta para que se marche Alejandra Gutiérrez.
Pero también hay otros que piden prudencia y no caer en la tentación del aniquilamiento y la revancha porque minimizar una eventual renuncia al PAN de la alcaldesa de León con el argumento de que fuera del blanquiazul no hará gran cosa es un error táctico.
Los más sensatos en el PAN piden no analizar la eventual partida por lo que ella pueda conseguir o no fuera del blanquiazul sino por el costo político y electoral que ello acarrearía para este partido.
Son los que piden evaluar lo que representaría abrir a año y medio de las elecciones, un frente de conflicto con la alcaldesa del municipio que representa un tercio del electorado. Lo que representaría gobernar con ella, lidiar con desafíos permanentes, regatearle recursos y apoyos mientras ella tiene el poder político.
Y es que hay quienes con soberbia creen que León no está en riesgo en el 2027 y que en esa plaza Morena no va a gobernar porque ahí se anida si no una fidelidad incondicional al PAN, sí un alto porcentaje de electores que por encima de cualquier opción, no quieren que llegue ese partido.
Y justo, esa es la gran disyuntiva en esta hora crucial. Alejandra Gutiérrez trazó mal su ruta de escape. Se peleó en un mal momento, justo antes de la discusión de leyes de ingresos y presupuesto 2026. Mal “timing” para tirarle patadas al pesebre.
Un par de regidores la traicionaron y fueron con la gobernadora a anunciar sus intenciones; hoy su narrativa de inconformidad no tiene sentido. Lo tendría sí, con el reparto de los 4 mil millones de deuda porque ahí tiene argumentos para exigir obra.
Pero una cosa es que Gutiérrez Campos esté mal aconsejada y otra que esté en la lona. En el PAN y la propia gobernadora no pueden darse el lujo que menospreciar los costos de la ruptura rumbo a 2027.
Y en efecto, hay quienes le pueden decir a Libia Dennise García que ya no debe poner la otra mejilla, que ya basta de concesiones, que no puede caer en chantajes.
El problema es que el horno no está para bollos y un PAN en crisis como el actual podría no resistir la defección de Alejandra Gutiérrez en la elección de 2027.
Carlos Medina declaró que ya convencieron a Alejandra Gutiérrez de quedarse en el PAN. Habrá que ver. Que Alejandra levante la bandera blanca justo cuando viene el reparto de recursos, ocasión inmejorable para victimizarse, no suena lógico. Como dicen en mi pueblo. Todos tienen que tantear el agua a los camotes o la perinola del destino les sentenciará: todos pierden.
LA DEL ESTRIBO…
Este lunes regresan los diputados locales al Congreso local a la actividad. Lo hacen a cuentagotas porque el siguiente período ordinario de sesiones inicia hasta el 15 de febrero. Ya habrá comisiones esta semana pero para ellos, como diría Clavillazo, la cosa siempre es calmaaada.

LUIS ERNESTO AYALA, A 15 AÑOS DEL ESCÁNDALO DEL DIF ESTATAL
Eran los tiempos en los que Luis Ernesto Ayala Torres resultaba más incómodo para el status quo panista del momento. El gobernador era Juan Manuel Oliva Ramírez que ya había enfrentado el escándalo de la victoria alada, la costosa estatua que encargaron para la Expo Bicentenario.
Luis Ernesto quiso ser independiente y que podía investigar sin tapujo a cualquiera, incluidos los funcionarios del DIF en donde la esposa de Oliva ejercía su propio estilo de liderazgo.
En enero de 2011, Aída Angélica Silva Castillo, directora general del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), renunciaba al cargo supuestamente para no entorpecer las investigaciones por corrupción que realizaba la Secretaría de Gestión Pública. Así se llamaba entonces lo que hoy es la secretaría de la Honestidad y antes la secretaría de Transparencia.
El gobierno de Oliva Ramírez había otorgado contratos directos por 80 millones de pesos a la empresa de alimentos Impulsora Comercial Estrella que era propiedad de Bárbara Helena Martínez Díaz, nuera de Elías Villegas Torres, padrino político del gobernador y miembro del Yunque que entonces vivía sus años de esplendor e influencia en Guanajuato.
Silva Castillo mostraba “total disposición” para atender los requerimientos de la Gestión Pública a fin de concluir la auditoría.
El “bronx” azul se hacía notar. Los senadores Ricardo Torres Origel y Luis Alberto Villarreal, así como el coordinador de los diputados federales panistas por la entidad, José Erandi Bermúdez exigían a Ayala Torres llegar hasta las últimas consecuencias.
Argumentaban que el PAN siempre criticó la corrupción en los gobiernos priistas por lo que debían mostrar congruencia.
Dirigente del PAN leonés hace ya 29 años, 2 veces alcalde de León, síndico del Ayuntamiento, 3 veces secretario de Estado, coordinador de la bancada panista en el Congreso local y sacado del retiro para presidir el Implan León, Luis Ernesto Ayala Torres es uno de los pocos panistas en el estado que habiendo sido protagonista en el arranque del nuevo siglo, se mantiene vigente como aliado de la alcaldesa Alejandra Gutiérrez Campos.
En el centro de la polémica mediática estaba, Marta Martínez, esposa del entonces gobernador Juan Manuel Oliva aunque, evidentemente las observaciones fueron para quienes tenían un cargo administrativo.
Entre las anomalías detectadas estaba la adquisición de bienes informáticos por un importe superior a los precios de mercado, uso de bienes para fines distintos y falta de probidad en el cuidado y el uso de los recursos públicos. Se encontró que había actitudes de prepotencia, trato poco amable, tardanza en la atención y diversas deficiencias en la Coordinación de Planeación e Informática.
Pero no pasó nada y Oliva paró en seco las ansias de novillero de Ayala.
DE SU RONCO PECHO…
“Es un tema que no debemos seguir abordando, dado que ella está muy clara en su decisión de pertenecer al PAN. Los exalcaldes hemos estado discutiendo y platicando con ella los temas y retos que hoy se nos presentan dentro del Partido Acción Nacional, no solo a nivel local, sino a nivel nacional”.
Carlos Medina Plascencia
El exgobernador y exalcalde dijo al portal Página Central que ya convencieron a Alejandra Gutiérrez Campos de permanecer en el PAN

LIBIA Y ALEJANDRA: ESCENARIOS PARA EL DESENLACE DE UNA PUGNA INOCULTABLE
Mientras la alcaldesa de León, Alejandra Gutiérrez Campos espera una reunión entre ella, la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo y el dirigente nacional del PAN Jorge Romero que no llega, el día a día de la relación entre ambas gobernantes, tensa cada vez más la cuerda.
La inauguración de la Feria el pasado viernes en León fue el escenario de nuevos desencuentros que confirman que la distancia entre ambas crece cada día.
Gutiérrez Campos decidió no entrar al Pabellón Guanajuato durante el recorrido con la gobernadora. Más adelante, en el corte del listón inaugural de otra zona de la verbena, la alcaldesa se quedó atrás y no alcanzó a llegar a la foto de rigor luego de que Libia García y Héctor Rodríguez, presidente del Patronato de la Feria aguantaron uno momento al arribo. La alcaldesa llegó cuando el momento protocolario había transcurrido. La falta de química fue inocultable en todo el recorrido.
En un stand, la gobernadora trató de guardar las apariencias. Le regaló un león de peluche a la alcaldesa.
Los detalles descritos parecen minucias. Es lo que se vio. Pero en el radiopasillo quedó registro del deterioro de la relación entre ambas. Tras bambalinas, los equipos de ambas lo tienen claro.
Gutiérrez Campos tenía todo listo para renunciar al PAN en aquella visita que hizo a la ciudad de México a finales de noviembre. Todo estaba aparentemente amarrado para que pasara a las filas de Movimiento Ciudadano.
Algo pasó en aquel encuentro entre Gutiérrez Campos y Jorge Romero que quedó la expectativa en la presidenta municipal de que podía haber un encuentro al que acudiera la gobernadora y “arreglar las cosas”.
El encuentro pretendido no solo no se ha dado sino que en el “ínter” se dio una visita del dirigente nacional del PAN a Guanajuato, el 15 de diciembre pasado en la posada organizada por la dirigencia estatal que encabeza Aldo Márquez Becerra y a la que asistió la gobernadora pero no la alcaldesa aun cuando estaba invitada.
Es lógico pensar que en esa visita, la gobernadora y el dirigente nacional charlaron. El tema de la alcaldesa debió ser parte de la agenda que abordaron
La pregunta es cuál sería el objetivo de la reunión de ambas con Romero que desea la alcaldesa, no la gobernadora. No es solo la foto. La alcaldesa de León debe traer un pliego petitorio que no ha verbalizado.
Si algún precio tiene su permanencia solo se puede entender con 2 factores: posiciones de poder que en este caso sería, la posibilidad de candidaturas para su gente. ¿Se puede pactar eso en la mesa cuando ella ya ofreció una señal de debilidad al desistir de luchar por el comité municipal?
¿Se puede pactar si ella ha dicho que no quiere repartir dedazos y en el PAN claman por el regreso de su democracia interna?
La gobernadora no se ha asumido como en su momento sí lo hizo Diego Sinhue como la jefa de facto del PAN aunque tiene un peso específico natural. Es decir, a esa cumbre le faltaría un invitado que es el presidente del partido Aldo Márquez.
La clave es que Jorge Romero se vuelva alejandrista como su antecesor Marko Cortés y que la gobernadora y el propio dirigente acepten darle ese nivel de interlocución a Gutiérrez Campos.
