Las acusaciones surgieron a partir del testimonio de Virginia Giuffre, quien afirmó que Epstein y su colaboradora Ghislaine Maxwell la llevaron al Reino Unido en 2001 y la obligaron a mantener relaciones sexuales con el entonces príncipe Andrés.
A pesar de que la policía revisó el caso en varias ocasiones, finalmente concluyó que no existían elementos suficientes para abrir un proceso penal en territorio británico.
La denuncia presentada ante la policía británica

Según documentos revelados recientemente en Estados Unidos, Giuffre declaró ante la Metropolitan Police Service en tres ocasiones entre 2015 y 2016.
En esas entrevistas aseguró que había sido trasladada a Londres cuando tenía 17 años y que en la casa de Maxwell fue obligada a mantener relaciones con el príncipe.
Las acusaciones también fueron respaldadas por una carta enviada en 2015 por el abogado Paul Cassell a la policía británica, en la que se incluía una fotografía donde aparecen Giuffre, Andrés y Maxwell tomada presuntamente en marzo de 2001.
En el documento, el abogado afirmó que Epstein había “preparado” a la joven durante años para realizar actos sexuales con hombres influyentes.
La razón principal: jurisdicción fuera del Reino Unido

La Metropolitan Police Service explicó que, tras consultar con fiscales británicos, determinó que la mayor parte de los delitos denunciados habrían ocurrido fuera del Reino Unido.
Por ello, consideró que las autoridades de Estados Unidos estaban en mejor posición para investigar el caso, ya que Epstein y varios de los implicados eran ciudadanos estadounidenses y las actividades principales de la red se desarrollaron en ese país.
Con base en esa evaluación jurídica, en noviembre de 2016 se decidió no abrir una investigación penal completa.
Revisiones posteriores del caso
La decisión fue reexaminada en varias ocasiones:
En 2019, 2021 y 2022, a medida que se hicieron públicos nuevos documentos y testimonios durante los procesos judiciales contra Epstein y Maxwell en Estados Unidos, la policía británica volvió a analizar la información disponible.
Sin embargo, en cada revisión las autoridades concluyeron nuevamente que no había elementos adicionales suficientes para iniciar una investigación en el Reino Unido.

Obstáculos legales para procesar el caso
Expertos legales señalan que el marco jurídico británico también complicaba la posibilidad de presentar cargos.
En el Reino Unido, la edad de consentimiento sexual es de 16 años, lo que significa que las acusaciones no encajarían automáticamente en delitos sexuales si no se demuestra explotación o trata.
Además, probar delitos relacionados con tráfico sexual o coerción requiere evidencias sólidas que demuestren que la víctima fue obligada o explotada.
El abogado penalista británico Ian Kelcey explicó que el estándar probatorio para estos casos es alto y que demostrar la falta de consentimiento puede ser complejo, especialmente cuando se trata de hechos ocurridos décadas atrás.
El caso volvió a generar debate tras la publicación de nuevos archivos relacionados con Epstein por parte del United States Department of Justice.
Sin embargo, expertos legales consideran que reabrir el caso es ahora aún más difícil, especialmente después de la muerte de Giuffre en 2025.
Aun así, la policía británica indicó que continuará evaluando cualquier información nueva relacionada con el caso Epstein, incluida aquella que surja de investigaciones en Estados Unidos.
