La resolución, dictada este miércoles tras un juicio iniciado a finales de enero en el Tribunal Superior de Los Ángeles, establece que ambas empresas deberán pagar una indemnización conjunta de 3 millones de dólares por daños morales y perjuicios económicos.
El proceso legal se originó a partir de la demanda presentada por una joven de 20 años —identificada como K.G.M.— quien argumentó que desarrolló una fuerte adicción a plataformas digitales como Instagram y YouTube durante su infancia.
Responsabilidad compartida

De acuerdo con el veredicto, Meta deberá cubrir el 70% del monto total de la indemnización, mientras que YouTube asumirá el resto. El jurado, integrado por siete mujeres y cinco hombres, continuará deliberando para determinar posibles sanciones adicionales por daños punitivos, relacionados con el dolor causado o presuntas prácticas engañosas.
Este fallo representa una victoria significativa frente a dos de las principales empresas tecnológicas a nivel mundial y podría influir en la resolución de cerca de 1,500 demandas similares en Estados Unidos.
Otros gigantes tecnológicos en la mira
La demanda inicial también incluía a plataformas como TikTok y Snapchat; sin embargo, ambas compañías alcanzaron acuerdos extrajudiciales en términos confidenciales, evitando formar parte de este primer juicio.

Un precedente en la industria
El caso forma parte de una creciente ola de litigios que cuestionan el impacto de las redes sociales en la salud mental, especialmente en menores de edad, y abre el debate sobre la responsabilidad de las plataformas digitales.
Además, esta decisión se suma a otro fallo reciente en Nuevo México, donde un jurado también encontró culpable a Meta por ocultar información relacionada con fallas en sus plataformas y prácticas que facilitaban la explotación infantil, imponiendo una multa de 375 millones de dólares.

Estos procesos judiciales podrían redefinir los límites legales y la responsabilidad de las empresas tecnológicas en Estados Unidos, en un contexto de creciente presión social y regulatoria sobre el uso de redes sociales.
